viernes, 1 de mayo de 2020

Día 153º de la pandemia del Covid-19

Día 153º de la pandemia del Covid-19. Continúo asintomático. El Gobierno sigue estudiando la situación y nos alerta de que las instrucciones sobre el proceso hábilmente denominado desescalada se irán facilitando en la medida en que las circunstancias así lo aconsejen. De momento el ciudadano en general ya tiene deberes y debe estudiar fase por fase todas las condiciones que se detallan para poder saber exactamente en qué supuesto debe clasificarse y así, con la lección bien aprendida, poder autodesescalarse paulatinamente.


Aquí todo el mundo estudia, el Gobierno, los ciudadanos... todos menos los estudiantes, a los que debemos felicitar porque han pasado de curso en una absoluta mayoría. ¡Ha sido el año que menor fracaso escolar se ha registrado! Ironías las justas. Ya lo decía ayer, la Educación es la gran marginada y sigue estando en manos de las peores competencias políticas, independientemente de quien sea el partido que gobierne.


Estas medidas, dicen, están enfocadas para paliar la crisis económica que se nos viene encima. Personalmente, me gustaría un gobierno que no jugase al tenis, deporte que consiste en acertar a devolver la pelota según va viniendo; sino un gobierno que jugase al ajedrez, donde cada movimiento prevé varias jugadas con antelación. Y eso solo se consigue potenciando al máximo un buen sistema educativo.


Aquí somos así. Un ejemplo: muy pocos serían incapaces de dar el nombre de algún tenista famoso y muchos menos los que acertarían a nombrar al mejor ajedrecista del país.


Sigamos confiando en nuestras autoridades (porque no hay otras).

jueves, 30 de abril de 2020

Día 152º de la pandemia del Covid-19

Día 152º de la pandemia del Covid-19. Continúo asintomático. Ayer señalaba que la línea de combate seguía dependiendo de las condiciones de trabajo de nuestro personal sanitario. Sin protección para ellos, se hace el ridículo pensar en desescaladas. Como bien dicen desde los hospitales: menos aplausos y más dotación, y que esta reúna las condiciones necesarias.


Curiosamente en el proyecto de desescalada la Sanidad no aparece, o si aparece, lo arreglan con un polivalente consultorio telefónico. Más pragmática se muestra la desescalada en Educación: se acabó el curso y además todos aprobados.




De un plumazo han resuelto el problema. Quizá sea la respuesta proporcional a la importancia que tiene para el Gobierno, para los medios de comunicación y para un amplio sector de la sociedad la Educación. Aquí todos se preguntan cuándo y cómo podremos regresar a los bares, como si nos fuese la vida en ello... Hablan de reducir el aforo a un 30% del local... ¿A alguien le importa si se aplicaran o aplicasen -pretérito imperfecto de subjuntivo- los mismos criterios en la ratio de las aulas? ¿Y sus consecuencias, ya que sería necesario multiplicar por tres el número de aulas, el número de profesores...? Al paso que vamos, es posible que el curso que viene también den aprobado general... eso sí, podremos celebrarlo en los bares.




Sigamos confiando en nuestras autoridades (porque no hay otras).





miércoles, 29 de abril de 2020

Día 151º de la pandemia del Covid-19

Día 151º de la pandemia del Covid-19. Continúo asintomático. Quienes tienen que enfrentarse a una situación extrema tienen que saber manejar un binomio bélico elemental: estrategia y tácticas de actuación. En un Estado sería: presupuestos y medidas. Ya empezamos mal, porque recordemos que los presupuestos actuales son la prórroga de los que se aprobaron con el anterior gobierno, los del actual partido en la oposición. Y vamos peor, porque las medidas, entre idas y venidas, son incapaces de corregir los puntos más débiles de esos presupuestos.


Las medidas de desescalada que nuestro presidente adelantó, marcando fechas, van dirigidas especialmente para reactivar la economía. El final de estas fases nos conducirán a la nueva normalidad, aunque ya estamos acostumbrados a que a lo largo de este proceso surjan los correspondientes vaivenes, rectificaciones y digo-Diegos, especialidad del Gobierno.


Este programa de desescalada no deja de ser una copia customizada del que se ha puesto en marcha en otros países. Por eso, quizá, no afronte con firmeza el principal punto débil de la estrategia de Estado: la Sanidad. España es el país del mundo donde más ha sufrido el personal sanitario, al que se le sigue forzando día a día y al que se le silencia más y más. Porque España sigue fallando a la hora de proteger su primera línea de combate. Y sin apuntar cambios ni asumir responsabilidades: nuestro presidente festejó en público una octava posición mundial en la realización de pruebas diagnósticas, ignorando voluntariamente que la OCDE ya había rectificado ese informe y nos había hecho descender al puesto decimoséptimo.


Sigamos confiando en nuestras autoridades (porque no hay otras).

martes, 28 de abril de 2020

Día 150º de la pandemia del Covid-19

Día 150º de la pandemia del Covid-19. Continúo asintomático. Inicialmente se fijó el primero de diciembre de 2019 como punto de partida de la pandemia. De ahí que contemos150 días. Luego se demostró que ya llevaba tiempo actuando y no solo por Wuhan. El 13 de febrero falleció el primer español, que había estado a finales de enero en Nepal -y no en China-. El 3 de marzo la Consejería de Sanidad valenciana acabó reconociendo la causa de la muerte. Desde entonces el historial de este caso es inaccesible para cualquier investigación ajena a las oficiales.


Ante esta crisis da la impresión de que ningún estado del mundo ha respondido de igual forma, sin embargo, durante estos 150 días hemos visto dos constantes en todos ellos: uno) la opacidad de información, íntimamente ligada con la manipulación de los datos, sus reinterpretaciones, sus recuentos... y dos) todos los estados se autoconfirman en su buen hacer, en su acierto a la hora de tomar medidas. Todo delante de nuestro atónitos ojos y oídos, aturullados por la avalancha de noticias, fakes, comparecencias oficiales, declaraciones...donde hablan todos: los expertos, los inexpertos, los políticos, los niños... Los medios españoles, para despejar dudas, prefieren contrastar las intervenciones de los señores Sánchez, Illa y Simón con las de Trump, Johnson o el inefable Bolsonaro.


Pero lo cierto es que, números aparte y 150 días después, cada uno de nosotros sigue siendo un candidato a jugar a la ruleta rusa. Si tiene la desgracia de enfermar, solo el azar del tambor del revólver -o la carga genética que cada uno lleva- decidirá si vive o se pone punto final a su vida.


Sigamos confiando en nuestras autoridades (porque no hay otras).



lunes, 27 de abril de 2020

Día 149º de la pandemia del Covid-19

Día 149º de la pandemia del Covid-19. Continúo asintomático. Las tres religiones monoteístas predican que su Dios es justo. Por eso, por mucho que Adán señalase a Eva como la culpable de su pecado, también fue castigado.


Ayer fue el primer día en que se aliviaban las condiciones del confinamiento para los menores -sustantivo- de trece años. Y las imágenes que empezaron a circular por las redes encendían todas las luces rojas. No han faltado voces que denuncian la improvisación, la falta de medidas adecuadas... No, señores, la idiocia y la imbecilidad de unos cuantos no debe ser punto de apoyo para el rédito político.


No entramos en ese juego: ayer los primeros responsables de que se juntasen en parques y zonas de paseo los niños para jugar, los padres para charlar... los primeros y máximos responsables fueron esos adultos que demostraron tener muy poca conciencia.


No sabemos exactamente cuántas víctimas llevamos por el Covid-19. Tampoco sabemos cuánta gente es incapaz de aprender algo tan sencillo como mantener un mínimo de precauciones.


Sigamos confiando en nuestras autoridades (porque no hay otras).