Supongo que cada vez hay menos gente en España que le preocupe la situación del Sahara Occidental. Las generaciones millennials, tiktokers y los influidos por los influencers no sabrían ni ubicarlo en el mapa de África. Sin embargo el Sahara Occidental es en gran parte nuestra responsabilidad. Quizá sea un mea culpa histórico que la democracia española nunca supo afrontar y disimuló con un postureo de tímida reivindicación de los derechos humanos y la autodeterminación de los pueblos. Es decir, lo que se le negó en su hora y se le niega ahora al pueblo saharaui.
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domingo, 20 de marzo de 2022
EL SAHARA OCCIDENTAL
viernes, 29 de septiembre de 2017
Si solo fuese un partido de fútbol
Había una vez un poblado donde se
vivía el fútbol con especial pasión. En cada partido del equipo local la gente
se implicaba de tal manera que una victoria se celebraba con fiesta para todos
y la derrota, por contra, se sentía como un funeral.
Llegó el día que tocó jugar el
encuentro más importante del campeonato. Un choque decisivo, tanto que la gente
se lo tomó como el ser o no ser. Lógicamente el estadio se llenó a rebosar,
despertando el interés de todos los medios de comunicación tanto locales como
foráneos. Era el partido del siglo.
Ya en juego, dado lo igualado que
estaban los dos equipos y que el marcador no acababa de inclinarse en uno u
otro sentido la tensión se fue apoderando de las gradas. Llegó el momento en
que todas las decisiones arbitrales eran protestadas por el impaciente público
que quería que su equipo ganase como fuese pero que ganase.
Y llegó la jugada conflictiva. El
delantero centro resbaló y cayó en el área visitante. La gente se levantó de sus asientos reclamando
penalti porque el árbitro había dejado que siguiese el juego. El presidente del club viendo que no se concedía la pena máxima incitó
desde la megafonía a la gente para que saltase al campo y presionase al
árbitro. En pocos minutos sobre le césped había una multitud de seguidores, eso
sí, con alegría y en tono festivo, interrumpido el partido. La directiva
seguía lanzando consignas por los altavoces: este penalti se va a lanzar sí o sí.
Entonces el árbitro prefirió
refugiarse en los vestuarios, pero uno de los jueces de línea no tuvo inconveniente
en retomar el mando y ordenar que el penalti fuese lanzado. Como era de esperar
el equipo contrario no colaboró y sin portero el lanzamiento fue un mero
trámite. El equipo local se había proclamado campeón unilateralmente ante la
algarabía de casi todos los asistentes a tal espectáculo.
Claro está que la historia no
acabó ahí. Tras esos gravísimos incidentes la Federación de Fútbol aplicó el
reglamento: clausurar el estadio para toda la temporada por alteración del
orden público con el agravante de haber interrumpido el desarrollo del partido incidiendo
en el resultado; suspender a perpetuidad a los miembros de la directiva por
alentar a la masa para que invadiese el terreno con el ánimo de adulterar la
evolución del juego e imponer una multa cuantiosa al juez de línea por
colaborar directamente con todos los altercados pese a que se estaba atentando
directamente contra el reglamento.
Mientras los medios de
comunicación comentaban tanto los hechos como la proporcionalidad de la
sanción, la Prensa local no salía de su sorpresa por la falta de sensibilidad
con que la Federación había tratado al equipo. En esencia no importaba que
hubiese sido o no penalti, lo grave era que esa Federación había sido capaz de
anteponer el reglamento a los sentimientos de miles de aficionados que se
identificaban con unos colores y unos ideales deportivos. En definitiva,
denunciaban una falta de respeto y un atropello de los derechos no solo de los del club sino de todas las personas que lo componen y que con esa postura
federativa tan autoritaria no habría ninguna posibilidad de diálogo.
Y ninguno de los habitantes de
aquella población quiso entender que ni los reglamentos ni las leyes pueden
saltarse por mucho sentir general que uno comparta.
lunes, 19 de junio de 2017
Un ejemplo de neolengua
Hoy
me han pasado la Guía breve no sexista
del lenguaje en el ámbito sanitario. No voy a comentar el grado de estupidez
que alcanza tanto por el desconocimiento del idioma -tiene una redacción torpe
e imprecisa- como lo retorcido de sus propuestas para solucionar aquellos
conflictos sexista que su obsesionada mente aprecia en el lenguaje.
Por
encima de esta guía hay un intento
deliberado de utilizar el lenguaje como un arma política y acentuar el control ideológico
sobre la gente, en este caso del personal dedicado a la sanidad. Y se hace de la
manera más descarada y dictatorial, registrando el contenido de informes,
normas y todo tipo de protocolos que necesite un mínimo de redacción. Con otras
palabras, esta guía es un arma capaz
de controlar el día a día de todas estas personas y catalogarlas según el grado
de aceptación y uso.
Además de Sanidad también tienen guías Educación, Justicia... En efecto, es un claro ejemplo de neolengua de Orwell: por la palabra al pensamiento.
Este uso pretendidamente no sexista del lenguaje es practicado con cansina insistencia en la política por los partidos que se autoabanderan con el progresismo de la izquierda. De todas formas la derecha política lo tiene muy fácil para neutralizar estas propuestas... simplemente con compartirlas. Si escuchásemos al Sr. Rajoy dirigirse a todos y todas los y las españoles y españolas... incluso parecería más de centro y aunque también parecería más estúpido, todo hay que reconocerlo.
Además de Sanidad también tienen guías Educación, Justicia... En efecto, es un claro ejemplo de neolengua de Orwell: por la palabra al pensamiento.
Este uso pretendidamente no sexista del lenguaje es practicado con cansina insistencia en la política por los partidos que se autoabanderan con el progresismo de la izquierda. De todas formas la derecha política lo tiene muy fácil para neutralizar estas propuestas... simplemente con compartirlas. Si escuchásemos al Sr. Rajoy dirigirse a todos y todas los y las españoles y españolas... incluso parecería más de centro y aunque también parecería más estúpido, todo hay que reconocerlo.
Pero
bromas al margen. Esto es más serio de lo que se puede uno imaginar. Porque no es
una propuesta... es una norma que se ha de cumplir allá donde la administración
está en manos de estos partidos. Partidos en los que detrás de su etiquetado de
izquierda subyace un fascismo peligrosísimo.
Menos
mal que en España la mayoría de la gente no lee, para bien o para mal.
jueves, 17 de diciembre de 2015
Utopías
Las utopías no existen porque simplemente proponen una versión lineal
de una realidad corregida. En el fondo todas las utopías concurren en una proyección de una idea hacia un infinito
desenfocado. Propiamente, una utopía
ni es un sueño ni un deseo; tan solo una falacia descabellada nacida desde un
error de cálculo. El fallo de inicio consiste en entender la buena voluntad
como un valor natural de los hombres. Con ello solo dan margen para dos
opciones: o un imposible o un fracaso garantizado.
Llama la atención que grandes filósofos
y pensadores hayan caído en la tentación de enunciar sus propias utopías, especialmente aquellas que
tenían un contenido social. Da la impresión de que según iban exponiendo sus
ideas eran conscientes de su inviabilidad. Por eso las lanzaban al vacío
sorprendiéndose al encontrar fanáticos convencidos de poder llevarlas a cabo.
No puede haber propuesta más absurda que
concebir un mundo estructurado sobre un equilibrio económico, un reparto justo
y una armonía de pensamientos. Sencillamente porque para ello el ser humano
tendría que renunciar a su propia naturaleza. Y esa es de por sí la utopía de las utopías.
viernes, 20 de noviembre de 2015
Cleptocracia
Al leer las noticias relacionadas con la
corrupción, el cobro de comisiones ilegales, dobles contabilidades... uno no
puede evitar mostrar un profundo desprecio por todos los implicados en tales
vilezas. Esos políticos gozaron -y lo que es peor, algunos todavía gozan- de la
confianza de millones de ciudadanos que les otorgaron su total apoyo para
gobernar.
Indignados asistimos a este bochornoso
espectáculo que por su extensión y magnitud no da pistas sobre una supuesta
solución próxima. El número de políticos que se han servido de su cargo para
enriquecerse ensombrece las democracias occidentales hasta el punto que el
oscurantismo se extiende a casi toda la clase política.
Al final se tiene la impresión de que
dentro de los requisitos que rigen el acceso al poder figura la habilidad de
desviar dinero para el beneficio personal. La mayoría de los inculpados han
venido mostrado durante años esa cualidad que les ha permito incluso ascender
dentro de sus propios partidos y en la sociedad en general.
Toda una casta de cleptócratas.
sábado, 24 de octubre de 2015
Estigmatizados
En sociología un estigmatizado
pertenece a un grupo marginal, rechazado o señalado por el resto por cuestiones
ideológicas o culturales. No solo se ejerce una clara discriminación sobre
estas personas, sino que se les condena al ostracismo y al olvido.
Cuando una sociedad ha sido partida en
dos políticamente y se ha visto forzada a dividirse alistándose unos entre los
partidarios del sí frente a los otros
defensores del no se está convulsionando
entre estigmas. Se corre un alto riesgo de sufrir un alternante vaivén de estigmatizadores
y estigmatizados, desplazándose y sucediéndose entre sí movidos más que por la
razón por el rencor.
Difícil se antoja arreglar una
situación en la que una parte se considera poseedora de la verdad incluso por
encima de las leyes y proscribe a
quienes discrepen. No cabe duda de que no tienen otra obsesión que estigmatizar
y borrar todo aquello que haga sobrevivir el espíritu disidente, por encima de
valores éticos y humanos. No tienen en cuenta que actuando así solo confirman
que ellos mismos se están estigmatizando pues marginando a la mayoría se
marginan a sí mismos. O sí.
domingo, 27 de septiembre de 2015
Toponimia
Los nombres de lugar aportan una
riqueza especial al idioma. Tras un topónimo se manifiestan aspectos tan
variopintos como la imaginación popular, tradiciones y temas históricos. Se
produce una curiosa relación entre el misticismo de la geomancia y la complicada
nomenclatura de la geografía. El origen de cada topónimo merece siempre un
estudio.
Cada lengua genera sus propios
topónimos, ofreciendo una visión geocultural de la Tierra. Londres, Moscú o
Casablanca refieren a London, Moskva y Dar el Beïda respectivamente. Flandes perteneció a España y en
español conservamos los nombres de sus principales ciudades: Brujas, Lieja,
Lovaina... Usarlos en holandés da muestra más de un desconocimiento, solo justificable por el desuso, que de
modernidad como es el caso de Maastrich por Mastrique.
En España, además de cultura, la
política según el topónimo elegido también marca ideológicamente al hablante. San
Sebastián/Donosti, Orense/Ourense, Gerona/Girona... responden a derechas/izquierdas...
herencia de un pulso entre gobiernos que en su día se creyeron dueños de los nombres.
Confunden los nombres de la calles de la ciudad con el de la ciudad entera y en
un alarde de torpeza lingüística así lo confirman en sus leyes.
Olvidan que un idioma no se puede gobernar
y que la dimensión internacional de la Lengua Española, hablada en más de 30 estados del mundo, está por encima de estas
disputas locales.
jueves, 24 de septiembre de 2015
Decimonónicos
Llevamos
varios pontificados en los que los medios oficiales apuntan hacia una
renovación de la Iglesia en un esfuerzo para adaptarse a los tiempos actuales,
demasiados confusos para una institución regida por septuagenarios con inspiración
decimonónica. Irónicamente insisten en que se proyecta el espíritu
revolucionario y reivindicativo de Jesucristo.
Francisco
I no se aparta ni un centímetro de esta corriente, por muy novedosos que
quieran presentarnos sus comentarios y actuaciones. En cada una de sus
intervenciones, al igual que todos sus inmediatos antecesores, sigue haciéndolo
con varias décadas de desfase respecto al mundo laico.
Descartando
el principio de justicia social, donde también manifiestan bastante retraso
pese a ser consustancial a su mensaje, para una mentalidad decimonónica sí
resulta novedoso que se pida respeto para los homosexuales (aunque a su Dios no le
gusta lo que hacen), o que los divorciados no sean tratados como
excomulgados... pero siguen sin resolver temas profundos como la función
secundaria de la mujer en la Iglesia. Para colmo, la primera vez que un prelado
es acusado de pedofilia se produce un juicio interruptus por defunción.
Estos
aún no han llegado a los años 80.
sábado, 12 de septiembre de 2015
Refugiantes
Cuando los que huyen de Siria dejen de
acaparar las portadas de los periódicos y las televisiones seguramente sus
graves problemas no se hayan solucionado. Igual sucede con los subsaharianos
que tratan de saltar la valla de Melilla o los que prueban entrar en el Reino
Unido por el túnel del Canal o los tunecinos y libios que flotan por Lampedusa
o...
Los medios de comunicación están
orquestando la información. Dudo ya que sea al servicio de la noticia.
Constantemente ofrecen unas dramáticas imágenes del caos del dolor que
despiertan la reacción más humanitaria entre la sensible ciudadanía que
responde con otro caos, el de las ayudas solidarias. En paralelo más caos, las guerras
internas que destrozan a los países por un lado y la intervención de las potencias,
cada una por sus propios intereses, por el otro.
A todos estos anónimos protagonistas
Juan José Millás prefería llamarles refugiantes.
Refugiado propiamente refiere al que ha encontrado refugio, es decir, que ha
logrado un sitio donde estar a salvo. Pero aquí, lo sabemos, se está muy lejos
de dar con la solución. Ellos siguen huyendo del terror; ellos, por lo tanto,
siguen siendo refugiantes en nuestra conciencia.
jueves, 13 de agosto de 2015
Anticatalanismo
El juego
de la libertad de opinión puede llegar a ser demasiado complicado. En teoría se
rige por un único reglamento: la tolerancia. La tolerancia entendida como todos tenemos un porcentaje de razón y a la
vez todos tenemos un porcentaje de error en nuestras ideas. Ahí radica el
respeto a la convivencia de opiniones. Tolerancia no significa que quien crea
tener la verdad absoluta deba aguantar a quien esté equivocado totalmente.
En pleno
ejercicio de esa libertad, ser anticatalanista o mostrarse anticatalanista es
manifestarse en contra del catalanismo entendido como pensamiento que exalta
los valores diferenciadores de Cataluña respecto a su entorno y llevados a la
política tiene como finalidad la creación de un Estado Catalán. Si alguien da
preferencia a los valores comunes que Cataluña comparte con las otras regiones
de España se tiene que declarar anticatalanista por pura lógica. Esto no
significa negar los valores diferenciadores, simplemente se postula, dentro del
margen de acierto y error que permite la tolerancia, que reforzando los lazos compartidos
el beneficio común es mayor y uno se siente más próximo a quienes residen en
Cataluña.
Esta
postura tolerante empuja a denunciar aspectos del catalanismo tan manipuladores
como la propuesta de un todo o nada
absoluto al servicio de sus intereses. No aceptan ningún comentario en su contra. Eso sí es intolerancia.
domingo, 26 de julio de 2015
Educando
Todo el mundo dice lo que se debería
enseñar en las escuelas. Se oye por la calle, en los debates televisivos... Cualquier
materia menos tanta Historia, o
Literatura... que sí, que están muy bien, pero no son tan importantes porque la
gran mayoría de la población puede vivir ignorando absolutamente su pasado y
sin leer una obra en toda su vida. Compruébenlo mirando a su entorno.
Cómo vamos a ignorar “asignaturas” que
deberían impartirse con exámenes y nota como la Educación Vial para evitar tanto accidente de tráfico, o Salud y combatir así la falta de higiene
y la vigorexia, o Nutrición para no
tener ni anoréxicos ni obesos, o Estética,
muy útil para no caer en esas modas casi ridículas, o Urbanidad, dicho de otra manera, comportarse correctamente... Siempre
temas elementales pero para los que mucha gente reclama más especialistas que principalmente eduquen a los más pequeños.
Quizá se ha olvidado que el respeto a
los demás y a uno mismo se empieza inculcando en el propio hogar, que es una
responsabilidad emanada directamente por el hecho de ser padres y que a la
escuela, al colegio o al instituto se va a aprender más conocimientos y menos
hábitos.
sábado, 11 de julio de 2015
Democracia
Karl
Popper sostenía que una democracia
se reconocía porque permitía al pueblo, mediante elecciones, un cambio de
gobierno sin derramamiento de sangre. Así se diferenciaba la dictadura o la
tiranía, incluyendo en ellas gobiernos vencedores de un proceso electoral por
mayoría absoluta y que una vez en el poder desmontaban toda opción de ser
desbancados sin violencia.
A esta
delimitación conceptual habría que añadir que una democracia, si se precia como tal, nunca puede partir de una idea
unitaria de pueblo. La riqueza de toda democracia
recae en su propia diversidad, único valor que puede dar pie a los cambios de
tendencias, pluralidad de alternativas y manifestación de la libertad del
individuo.
Por eso
llama la atención que ciertos gobernantes quieran disfrazar sus propuestas
políticas con el maquillaje democrático
de la consulta popular. Quedan fácilmente al descubierto cuando como prueba de
su intolerancia hacen creer que la sociedad decide con un escueto si/no
sobre asuntos realmente complicados y que en la mayoría de los casos carece de
un profundo conocimiento del tema.
Y lo
peor es que ellos mismos, a través de un falso referéndum, son capaces de
depurar a los malos ciudadanos de los buenos patriotas. ¡Fascistas!
domingo, 5 de julio de 2015
Conformistas
Una persona cauta y consciente de sus
posibilidades no debe confundirse con otra conformista.
Frente a una postura reflexiva, crítica y activa algunos creen ver soterrada
una total aceptación de la situación. Y no tiene nada que ver la una con la otra.
El conformista
no es que esté de acuerdo con lo que tiene o con lo que le rodea, es que no es
capaz de percibir nada más allá de su propio envoltorio. Atenazado por el miedo
y sus limitaciones se amolda a unas circunstancias que terminan anulando las
opciones del individuo. Con el paso del tiempo, si hubo alguna vez lamentos,
estos ya se han olvidado. En consecuencia todo conformista se encuentra así mismo si no cómodo, sí lo bastante
adaptado como para descartar de su mente cualquier otra posibilidad. En tal
caso ese conformismo le inutiliza
hasta un punto prácticamente irrecuperable.
El mundo no tiene nada que agradecer a
los conformistas porque nunca han
aportado ninguna innovación ni ningún progreso. Sin embargo, se convierten en
pieza necesaria para que otros sí puedan satisfacer su ambición, aprovechando
ese inmovilismo y esa sumisión.
martes, 23 de junio de 2015
Reyes
Corren
tiempos confusos para las monarquías. Cada día que pasa se acentúa su
anacrónica existencia, pese a que todavía las hay que se aferran y resisten
demasiado enteras a la presión de la historia a base de renovar su imagen y
controlar los medios de comunicación.
No
todos los monarcas proceden de los siglos pasados. También hay otros reyes que
han surgido de la ignorancia moderna, en el mismo seno de la familia
tradicional mal entendida. Nacen cuando los padres abdican en casa y otorgan
todo el mando a sus hijos, convirtiéndolos en reyezuelos del reino del capricho
y el antojo. Estos caciques de usos y costumbres deciden todos los detalles de
la vida cotidiana en el hogar.
Como
tales acceden a la vida social, la escuela, donde se encuentran con los tiranos
de otras casas. Entonces compiten entre sí a semejanza de Juego de tronos para tomar el liderazgo de un conjunto de castas. Y
frente a ellos, para su sorpresa, se oponen los terribles educadores y
profesores que osan corregirles e imponerles otro orden. La tensión estalla
cuando estos dictadorcillos envían a sus padres cual dragones escupefuegos para
reducir a sus enemigos.
Así se
escribe la desgraciada batalla de la educación.
lunes, 8 de junio de 2015
Intolerantes
La desfachatez con la que los intolerantes airean su radicalismo rebasa
el cinismo, el descaro y potencia al máximo la hipocresía en todos los
sentidos. El hecho se agrava cuando pocos salen a frenarlos y, para colmo, son
acusados de no respetar el juego democrático.
No sin intención estos radicales
confunden a una opinión pública no falta de culpa. Amparándose en unos
supuestos derechos se permiten el lujo de pisotear los de los demás. Utilizan
el mismo recurso que los fascistas: si
eres demócrata, tienes que respetar mis ideas y mis ideas dicen que hay que
acabar con los demócratas.
Demasiada cautela no exenta de miedo
manifiestan los responsables por velar las reglas que respetan la libertad de
expresión para todos. No hay postura más intolerante
que la de unos intransigentes nacionalistas que aprovechan un acto deportivo
para demostrar su total desprecio contra los símbolos de la otra manera de
entender la nación. La final de Copa del Rey de España es ese claro ejemplo
donde los que han maltratado la libertad de expresión se reconfortan en una
manipulación de los hechos para así atenazar cualquier reproche o censura en su
contra.
viernes, 5 de junio de 2015
Contentar
De transmitir esperanzas de mejora a contentar a todos hay una gran diferencia.
Antes suenan las palabras y después se presentan los hechos. Y casi siempre les
separa una importante distancia.
En materia de gobierno la peor
política sin duda es la que pretende contentar
a todos. En una sociedad como la nuestra, desigual y plural, donde los
ciudadanos forzosamente convergen en una convivencia de ideologías enfrentadas
e intereses opuestos, no se puede contentar
a todos y, si me apuran, ni si quiera a una amplia mayoría.
En España los nuevos partidos
aglutinadores de desencantados e indignados abanderan una propuesta ambigua e
imprecisa donde quieren dar cabida a todas las críticas orquestadas en un acoso y derribo para cambiar el
gobierno.
Ahora ya viendo su objetivo casi en sus
manos deberán transformar su indefinido discurso en decisiones y acciones. Y si
insisten con su idea de contentar a
todos comprobarán que en materia de política caerán en las contradicciones
y sinsentidos y por consiguiente provocarán el descontento generalizado. Porque
el que quiere contentar a todos no
contenta a ninguno.
miércoles, 27 de mayo de 2015
Infiltrados
Un buen amigo argentino tras unas
elecciones comentaba que entre aquellos con los que había hablado nadie votó al partido ganador. Pensaba
que los votos procedían de un ejército de votantes infiltrados que no
desvelaban nunca sus preferencias. Y suele ser así. Pocos las reconocen
abiertamente siendo la mayoría la que se esconde entre evasivas y negativas,
como si rigiese un cierto sentido del pudor intelectual.
La España que vio morir al General
Franco presenció cómo más de un millón de convencidos patriotas desfilaron ante
su cadáver para rendir un sentido homenaje de despedida. En menos de dieciocho
meses, se diluyeron entre los cientos de partidos políticos democráticos y
escondieron toda la simbología que les relacionase con su pasado. Increíblemente,
en menos de año y medio, la dictadura que se había prolongado por casi cuatro
décadas, solo retenía a un insuficiente puñado de fervientes incondicionales
neofascistas.
Hoy, con este juego de intercambio de
chaquetas y de votos indecisos el terreno para los infiltrados es más cómodo. Atrincherados
detrás de su anonimato en cuanto el partido gobernante cometa los primeros errores
y dé síntomas de debilidad comprobaremos que en efecto nadie les votó.
martes, 12 de mayo de 2015
Sátrapas
En la
antigua Persia las provincias que componían su territorio recibían el nombre de
satrapías. Su administrador era el sátrapa. Gozaba de amplios poderes aunque
siempre debía rendir cuentas directamente al emperador.
Según la
distancia que separase la satrapía de la capital, Persépolis, estos regentes
podían tener una mayor tentación para eludir la presión centralizadora e
imponer sus criterios evitando tener que justificar nada. Cierto es que el
Imperio Persa, para conservar su unidad contaba también con un importante
sistema de funcionarios que supervisaban la gestión de cada sátrapa. Con ello
se impedía que pudiesen mandar a su antojo con modales propios de una tiranía.
En los
estados actuales las satrapías se han renombrado como autonomías y municipios.
Y, repitiéndose la historia, podemos comprobar que hay casos en que sus regidores
y alcaldes quieren aprovecharse de esa distancia, ya no en kilómetros, sino
económica, para forzar la situación y tratar de escaparse de sus
responsabilidades legales. El inconveniente surge cuando el propio estado
central desautoriza a quienes deberían ejercer el control sobre estos
verdaderos sátrapas autonómicos. Así se hunde un país.
jueves, 30 de abril de 2015
Nepal
La reciente tragedia que ha azotado el
Nepal nos invita a hacer pequeñas reflexiones en voz alta para tratar de
colocar a cada uno en su sitio.
Por un lado este remoto país sirve de
ejemplo para aquellos que basan su futuro en la economía del servil turismo.
Desde que la gente del primer mundo pone a prueba su aburrimiento con retos
extremos, ascender al Everest y montes próximos ha significado una fuente de
ingresos que habrá dado de malcomer a muchos, enriquecido a pocos y no ha
revertido en nada en los servicios locales. Se repite la triste historia para
los pobres
En cambio, mejor parado queda el
gobierno español que en doble frente ha respondido enviando las primeras ayudas
para atender a los damnificados y a su vez ha montado un servicio de
repatriación para los turistas españoles facilitándoles el regreso sin
dilaciones. Algo ha funcionado bien.
¿Y los medios de comunicación?
Encantados con la distorsión informativa: la mayor preocupación se centra en
localizar a esos montañeros españoles desaparecidos... porque los diez mil
muertos y millones de damnificados ni ven nuestra televisión ni compran
nuestros periódicos.
Lo mismo que con el tsunami de 2004. Hay cosas que no
cambian.
martes, 21 de abril de 2015
Cascabeles
Esopo nos ponía como ejemplo en una de
sus fábulas una asamblea de ratones que había aprobado poner un cascabel al gato para que así todos pudiesen escucharlo
antes de que estuviese lo suficientemente cerca. Lástima que tan excelente idea
no tuviese ningún voluntario para llevarla a cabo.
Igual de fácil resulta encontrar la
solución idónea para la mayoría de los problemas. No hace falta ser ni un
politólogo ni ningún premio Nobel de la Paz para apelar a la buena voluntad, a
la comprensión y al diálogo como medio de resolución de conflictos. Por la
geografía mundial se reparten muchas, demasiadas tensiones donde las víctimas
se confunden con los agresores tras enquistados enfrentamientos cuyos orígenes
se han perdido en cualquier rincón de la desmemoriada historia de la humanidad.
Sobran cascabeles y sobre todo cascabelistas que una y otra vez, dadas
sus inútiles propuestas, no hacen más que alentar a los inmovilistas y demás
resignados con su suerte. Ya que no surgen remedios para nuestros males al gusto
de todos deberíamos aplicar aquellos que por su pragmatismo y viabilidad al
menos permitan mejorar las condiciones y den paso a una convivencia menos
injusta.
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