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domingo, 20 de marzo de 2022

EL SAHARA OCCIDENTAL

                 Supongo que cada vez hay menos gente en España que le preocupe la situación del Sahara Occidental. Las generaciones millennials, tiktokers y los influidos por los influencers no sabrían ni ubicarlo en el mapa de África. Sin embargo el Sahara Occidental es en gran parte nuestra responsabilidad. Quizá sea un mea culpa histórico que la democracia española nunca supo afrontar y disimuló con un postureo de tímida reivindicación de los derechos humanos y la autodeterminación de los pueblos. Es decir, lo que se le negó en su hora y se le niega ahora al pueblo saharaui.

                 Nuestro presidente ha tirado toda esa hipocresía democrática por la borda. Estoy convencido de que a él le ha obligado la geopolítica del momento, porque hasta ayer mantenía la línea de apoyar la resolución 690 de la ONU. Ya no; se ha vuelto realista aceptando la invasión marroquí de un territorio que nunca le perteneció, porque es la solución más viable. ¡A saber cuál ha sido el verdadero motivo que le ha forzado este giro histórico!

                 Recuerdo cuando visité la embajada clandestina en Madrid del Frente Polisario hace ya más de 50 años –sí, ya tengo cierta edad-. Aún era territorio bajo la soberanía española y el pueblo saharaui estaba trabajando para conseguir un referéndum tutelado por la ONU. Pero lo vendieron a Marruecos a las espaldas de un dictador agonizante. Lo hizo gente que luego se camufló entre los partidos políticos de la Transición. Todo el mundo lo sabía, pero nadie lo denunciaba… España escurría el bulto de su traición resguardándose bajo la resolución 690 de la ONU y así lo han ido aceptando todos los partidos políticos, también los actuales, desde VOX hasta Podemos, que nadie se engañe.

                 En la práctica esta decisión del Sr. Sánchez es una reventa del Sahara a Marruecos, equiparable a la que se hizo en 1975. Supongo que el Sr. Sánchez habrá evaluado el coste político de esta decisión… y también el económico, porque el coste moral, el que de verdad diferencia a unos y a otros, ese, siempre le ha importado un comino.

lunes, 7 de marzo de 2022

AYUDAS

    Cuando los tiempos difíciles superan incluso la peor de las previsiones las ayudas, aunque se limiten a intenciones, son todas bienvenidas. Hoy Ucrania es la necesitada y el gesto solidario de muchos españoles ennoblece a nuestra sociedad. Sin embargo este esfuerzo por querer asistir a una población mayoritariamente indefensa tiene su principal problema en su mejor virtud.

    Ha sido una reacción espontánea, directa. Por prensa y televisión estamos viendo a gente que se ha subido en su coche y ha marchado hasta Polonia para atender a esos refugiados y ofrecerles cobijo aquí en España. Gente que incluso cede su propia casa para que se puedan reponer del horror bajo un techo… Loable y admirable todo… pero en medio de una improvisación y una descoordinación que la diluye en actos individuales, en pequeñas hazañas que por desgracia no tienen la repercusión deseada: atender al necesitado.

    Ni siquiera las ONG que están actuando se coordinan entre sí. Y es necesario establecer una coordinación única que dirija y marque las acciones de tal manera que el esfuerzo desinteresado de todas estas buenas personas tenga mejor provecho y beneficie a cuantos más refugiados, mejor. Hace falta un grupo especializado para intervenir en estas situaciones para no dejarlo en la buena voluntad e iniciativa individual que por inexperta en más de una ocasión llega a ser perjudicial.

    Lo cierto es que desde aquí, mientras nuestros responsables debatan sobre sí o no intervenir con armamentos, habrá que hacer algo, aunque sea ir a por esas pobres gentes y llevarles una manta y una taza de caldo… que están sufriendo de verdad.

martes, 20 de junio de 2017

La muerte de un torero


Hace dos días nos alcanzó la desgraciada noticia que informaba sobre la muerte de un torero. Y digo desgraciada en todos los sentidos. Porque es una desgracia que una persona relativamente joven pierda la vida. Es desgracia en la manera en que lo hace, arriesgándola para disfrute de un público de oscuros gustos. Desgracia porque el espectáculo se monta sobre la crueldad y el sufrimiento de un animal. Y desgracia porque además, al pobre toro, de nada culpable de esta muerte, no lo salva nadie.
 
Nadie se puede alegrar de la muerte de nadie, si mantenemos un mínimo de coherencia entre esos ideales animalistas y el respeto a la vida. Es una grave contradicción y aquellos que han festejado esta muerte deberían replantearse sus principios. Quizá más que amor a los animales profesen de forma encubierta una enfermiza misantropía. Los animales no son más que el refugio de su desprecio al mundo de los humanos.
 
Personalmente no me alegro de esta muerte. Lo reconozco. Pero tampoco la lamento. Ante la muerte de un torero en el ruedo aplíquese esa coherencia a la que antes he apelado. Que se sepa, un torero que muere en la plaza no es un héroe ni un valiente, simplemente él se lo ha buscado. Que no reclame mi pesar, que no se lo merece. Porque cada vez que un torero salta a la arena sabe qué se juega. A vida o muerte. Lo hace voluntariamente. Por eso no le lloro. Viven del dolor, justo es que el dolor se los lleve.
 
Solo pido que con su muerte se pueda cerrar este espectáculo por falta de público.

 

jueves, 17 de diciembre de 2015

Utopías


         Las utopías no existen porque simplemente proponen una versión lineal de una realidad corregida. En el fondo todas las utopías concurren en una proyección de una idea hacia un infinito desenfocado. Propiamente, una utopía ni es un sueño ni un deseo; tan solo una falacia descabellada nacida desde un error de cálculo. El fallo de inicio consiste en entender la buena voluntad como un valor natural de los hombres. Con ello solo dan margen para dos opciones: o un imposible o un fracaso garantizado.

         Llama la atención que grandes filósofos y pensadores hayan caído en la tentación de enunciar sus propias utopías, especialmente aquellas que tenían un contenido social. Da la impresión de que según iban exponiendo sus ideas eran conscientes de su inviabilidad. Por eso las lanzaban al vacío sorprendiéndose al encontrar fanáticos convencidos de poder llevarlas a cabo.

           No puede haber propuesta más absurda que concebir un mundo estructurado sobre un equilibrio económico, un reparto justo y una armonía de pensamientos. Sencillamente porque para ello el ser humano tendría que renunciar a su propia naturaleza. Y esa es de por sí la utopía de las utopías.


viernes, 11 de diciembre de 2015

Flores


         Los románticos eligieron las flores para representar el amor. Su ternura, su fragilidad y su belleza. También por su forma de estimular los sentidos al tacto y al olfato encajan perfectamente en el sentimiento de los enamorados que aprovechan cualquier excusa para acompañar de una flor su te quiero.

         El poeta inglés Alfred Tennyson lamentaba el destino tan cruel que los enamorados deparaban para las flores: morían arrancadas por los amantes. Olvidaban que muy probablemente ese amor firmado con los pétalos de una flor acabaría languideciendo y marchitándose con la misma brevedad. Amantes y flores compartían la fugacidad del momento.

         Goethe, por el contrario, prefería hablar a las flores. Las seducía con la palabra para entenderlas mejor. Una vez entablada la amistad las tomaba desde las raíces y las trasplantaba. No moría la belleza, es cierto, a cambio de perder la libertad reducida a una taciturna maceta.

         Los enamorados eligen bien para mostrar su amor. También ellos sucumben con efímera pasión tras el ímpetu inicial o se consumen dentro de una trampa de donde es imposible escapar.

Porque hay amores que matan. Los otros, quizá, no sean amor.


miércoles, 2 de diciembre de 2015

Cultura


         Bajo la carpa de la cultura se esconden tantas acepciones que confunden de igual modo al que la pronuncia como a quien la escucha. Hoy la cultura encarna un tabú, o mejor dicho, un mito que se escapa de nuestro sistema de valores, llena la boca de los parlanchines y se percibe vacía por el frecuente abuso al que se somete.

         Insistamos en que al referirnos a la cultura, así, en término amplio y despersonalizado damos cuenta de un conjunto de modos de vida y costumbres, gustos, conocimientos y desarrollo tecnológico de un colectivo atendiendo a su época o civilización. Por eso hoy hablamos de cultura occidental, que por su desarrollo y extensión incluye la mayor parte del planeta. Hasta las lenguas más distantes acaban compartiendo un espacio común que conforma la globalización de los idiomas, descartándose a sí mismos como elementos distintivos de una cultura.

         Por eso no se entiende que constantemente salten defensores de la existencia de culturas nacionalistas tratando de perfilar las señas de identidad a base de rasgos diferenciadores que llegan a torcerse discriminatorios y dividen a la sociedad reclasificando a los individuos. Especialmente cuando utilizan registros exclusivamente occidentales.


martes, 27 de octubre de 2015

Sexos


         No hace tanto tiempo despareció del carnet de identidad español el apartado donde se recogía la profesión del individuo. Una  acertada medida, máxime en los tiempos actuales porque un ciudadano medio acaba ejerciendo oficios y trabajos muy diversos dependiendo de las circunstancias.

         Todavía este documento registra el apartado dedicado al sexo. Cuando se tiene un hijo la primera pregunta siempre, indefectiblemente siempre, es el sexo, a lo que los padres contestan con determinación. Nadie duda. En cambio se ha demostrado que se tiene no un sexo, sino tres, por lo menos: el biológico, el que uno mismo se reconoce y la tendencia sexual elegida para establecer relaciones. Además en cualquiera de los tres casos, gracias a la tecnología, se puede cambiar a lo largo de la vida.

         Esto simplemente confirma que la distinción de sexo carece de sentido. Somos todos iguales, somos personas y tenemos plena libertad para decidir cómo queremos realizarnos. Aceptemos el sexo como un referente que enriquece al individuo y superemos una tradición que lo ha utilizado para clasificar y delimitar a la gente.

         Seamos consecuentes: el sexo es una elección personal y no una imposición social.


miércoles, 30 de septiembre de 2015

Familia


         Intocable para los tradicionalistas, el valor de la familia como institución viene redefiniéndose desde los mismos orígenes de las civilizaciones. De entrada, el término ya tiene una dudosa etimología en latín haciendo referencia a todos los que convivían bajo un mismo techo, incluidos amos y sirvientes.

         Durante la España franquista y bajo la inspiración eclesiástica la familia se estimuló como célula de la sociedad, es decir, principio elemental con identidad organizativa propia y transmisora de los valores más preciados. Era el Estado y la Iglesia quienes inspiraban el orden y las referencias al pater familias dotado de una incuestionable autoridad reforzada por una fuerte tradición.

         Pero, al igual que a las instituciones estatales, los valores democráticos también llegaron a la familia. Y la autoridad familiar se sometió a la voluntad de sus componentes hasta acabar invirtiéndose el poder de decisión pasando a los hijos, gobernantes por mayoría absoluta en el parlamento doméstico de unos padres serviles que han reducido su labor educativa por dejación de funciones.

         Y una nave a merced de vientos alentados por antojos y caprichos nunca puede llevar buen curso. Una vez más los tiempos exigen una nueva redefinición en la que el principio de autoridad sea ejercido con la responsabilidad pertinente.



viernes, 18 de septiembre de 2015

Apátridas


Si los apátridas uniesen sus voces y clamasen su universalidad con todas sus fuerzas acabarían derribando las fronteras hasta confundirlas con el suelo igual que las trompetas de las gentes de Josué con su estruendo derrumbaron las murallas de Jericó.

Nacemos desnudos y apátridas. Después el pudor nos viste y el miedo nos entrega a una tierra para que bajo el rigor de sus leyes y tradiciones nos absorba a través de sus raíces, nos inmovilice el cuerpo y bloquee el espíritu hasta anular la conciencia de ciudadano universal. Así, una vez integrados en una patria el corazón vibrará al son de un himno y los temores se cobijarán bajo el manto de una bandera tan estrecha y limitada que nos hará desconfiar de los que vivan fuera de ella.

Los apátridas se despojan de esa identidad artificial impuesta para recuperar un alma nómada que les permita sentirse más próximos al resto de los seres humanos, hablen, recen o vivan de maneras muy diferentes. Porque un apátrida entiende de lo que comparte y no de lo que le diferencia.


martes, 15 de septiembre de 2015

Legado


        Cualquiera de nosotros, llegada su hora, dejará alguna reliquia para los que le acompañaron en la vida. Solo ellos sabrán darle el valor que merece cada prenda: un anillo, una medalla, una foto dedicada... Pero frente a todos los objetos que podamos legar, más valiosas y más duraderas están nuestras frases, palabras de las que quien las reciba jamás se deshará.

        Da lo mismo que hayan sido escritas por autores consagrados o pronunciadas por desconocidos anónimos. Siempre se recuerdan dichos de los padres, de profesores, de amigos, de todos aquellos de los que se aprendió para afrontar la vida. Esa es la verdadera herencia que no necesita relicario alguno para guardar porque fue grabada en el alma.

Mientras que cualquier otro bien confirma la fugacidad de la vida y la tristeza de la ausencia, estas sentencias y reflexiones, hermosas enseñanzas recibidas en momentos puntuales con los años desafiando el paso del tiempo resuenan como un eco en la mente y hacen recordar el aroma vivo de los seres queridos o admirados con todo su encanto.

Porque el que transmite saber siempre sobrevive en sus herederos.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Aceitunas


         Cuentan de Calos III que en una visita a Segovia le hablaron de un ciudadano que era el orgullo de su población. El rey, el mismo que había fundado la Real Academia, organizado los primeros museos con la idea de transmitir la cultura al pueblo y erradicar la superstición se interesó por conocer a tan popular personaje. Y fue ahí su sorpresa cuando en un alarde de puntería y alentado por el regocijo de sus paisanos el famoso segoviano escupió huesos de aceituna acertando en tinajas a una considerable distancia. Entonces el rey sentenció tráiganle dos arrobas de aceitunas más y que siga practicando  para marcharse sin perder más tiempo.

         De eso hace mucho, pero la gente sigue admirando esas habilidades inútiles, fruto más del aburrimiento que del ingenio. Constantemente se organizan exhibiciones, concursos y premios. Han alcanzado tanta popularidad que se han convertido en el medio de vida de muchos y en una industria productiva para un sector de la sociedad. Las televisiones reúnen a disparatados concursantes e incluso hay una publicación que oficializa los records más absurdos. Mientras los programas culturales se refugian en las cadenas minoritarias y sobreviven en la intempestiva nocturnidad.

Hay que reconocer que Carlos III fracasó en ese aspecto. Habrá que seguir repartiendo más aceitunas.



viernes, 28 de agosto de 2015

Principitos


         La inocencia de Le Petit Prince consigue que sus preguntas más sencillas desplacen la lógica pragmática de los adultos para reclamar una interpretación más espiritual de la realidad.

         Son los detalles insignificantes los que guardan el secreto de la existencia, los que rebosan el alma y la defienden del materialismo. Tan solo basta pararse y apaciguar las ansias estimuladas por la ambición y la envidia para abrir la mente a otros estados de ánimo mucho más gratificantes, mucho más reconfortantes y mucho más próximos a nosotros mismos.

         Le Petit Prince no es que aporte alguna novedad a la historia del pensamiento, que no. En casi todas las culturas se hace hincapié en el error de priorizar la materia, las posesiones y el poder ante la naturaleza espiritual de las personas. La obra de Antoine De Saint-Exupéry a través de una tierna ficción, ahí su mérito, nos invita a que todos seamos un poco principitos recuperando nuestra cosmovisión más elemental para volver a entender las cosas como en nuestra infancia ya olvidada.

         Y en efecto, el mundo es menos complicado.

         

martes, 25 de agosto de 2015

Loterías


         Hay dos tipos de ricos: quien nace en una familia rica y quien desea serlo. Conseguirlo es otra cuestión. Bertrand Russell se preguntaba no falto de ironía ¿de qué serviría hacer rico a todo el mundo, si los ricos también son desgraciados? Sin embargo, en torno a ese ideal, la riqueza, se ha organizado todo un mundo, o mejor dicho varios mundos que son ya parte inherente de nuestra sociedad.

         Si el hecho de nacer se entiende como la primera experiencia aleatoria que tenemos, podemos afirmar que los hijos de ricos ya fueron agraciados en la lotería del nacimiento. Por eso los juegos, sorteos y apuestas son algo así como una segunda oportunidad. Con un golpe de fortuna, un boleto exclusivo elige de entre millones de anónimos humanos a uno que a partir de ese momento entrará a formar parte del envidiado grupo de los ricos.

         Mientras, al igual que supuestamente los no natos flotan en el limbo con la incertidumbre de ser sorteados, los demás deambulamos por el mundo de las limitaciones económicas, consolándonos con ideas como el dinero no da la felicidad y hacer la espera más entretenida.


jueves, 13 de agosto de 2015

Anticatalanismo


El juego de la libertad de opinión puede llegar a ser demasiado complicado. En teoría se rige por un único reglamento: la tolerancia. La tolerancia entendida como todos tenemos un porcentaje de razón y a la vez todos tenemos un porcentaje de error en nuestras ideas. Ahí radica el respeto a la convivencia de opiniones. Tolerancia no significa que quien crea tener la verdad absoluta deba aguantar a quien esté equivocado totalmente.

En pleno ejercicio de esa libertad, ser anticatalanista o mostrarse anticatalanista es manifestarse en contra del catalanismo entendido como pensamiento que exalta los valores diferenciadores de Cataluña respecto a su entorno y llevados a la política tiene como finalidad la creación de un Estado Catalán. Si alguien da preferencia a los valores comunes que Cataluña comparte con las otras regiones de España se tiene que declarar anticatalanista por pura lógica. Esto no significa negar los valores diferenciadores, simplemente se postula, dentro del margen de acierto y error que permite la tolerancia, que reforzando los lazos compartidos el beneficio común es mayor y uno se siente más próximo a quienes residen en Cataluña.

Esta postura tolerante empuja a denunciar aspectos del catalanismo tan manipuladores como la propuesta de un todo o nada absoluto al servicio de sus intereses. No aceptan ningún comentario en su contra. Eso sí es intolerancia.


viernes, 7 de agosto de 2015

Trastos


Hay gente informal y hay personas trastos. No los confundamos mal que parezcan casi lo mismo. Un trasto siempre parte con buena voluntad, no quiere perjudicar a nadie y, cada vez que tiene algo en expectativa transmite un tremendo optimismo. Después no le suelen salir las cosas. Ese es su gran problema.

Hay quien cree que un trasto, como cualquier informal, no se rige por principios. Todo lo contrario. Un trasto está lleno de principios, la mayoría nobles principios. Tantos que se solapan, se entremezclan y las adversidades se encargan de complicar hasta provocar la contradicción. Abren tantos frentes en su vida que acaban siendo desbordados.

Conozco a varios trastos, trastillos y trastetes. Personas encantadoras a las que deseo que todo les salga bien de una vez. Las veo pelear por ser mejores, muchas veces en espera de ese golpe de suerte que les permita alcanzar al menos uno de sus grandes objetivos. Y cuando lo consiguen, de verdad, me alegro profundamente.

Y es que estos trastillos se hacen querer. No tienen nada que ver con la informalidad, aunque a veces puedan dar esa impresión.


viernes, 17 de julio de 2015

Fragmentos



Al recorrer cualquier museo de Historia, cuando vemos las reconstrucciones de objetos de arte, mosaicos y demás obras a base de recomponer minúsculos pedazos con gran precisión y paciencia no deja de sorprendernos. Estos especialistas son capaces de recuperar la grandeza del pasado a través de desordenados fragmentos que aparecieron en medio de un yacimiento arqueológico.

Ojalá pudiésemos dominar esa habilidad para rehacer la personalidad de quien se cruza por nuestra vida. Porque si la vida de cada uno es como un gran libro, cada vez que nos presentan a un nuevo personaje solo alcanzamos a leer un escueto fragmento. Y cuanto más intenso es el encuentro más breve, más pequeño percibimos ese fragmento. Por eso, por mucho que convivamos con esa persona al final solo aspiraremos a reinterpretar las pocas secuencias que hemos compartido para tratar de encontrarle un sentido.

Sospecho que la mayoría de las veces nuestra imaginación traslada el fragmento hacia el lugar donde más nos gustaría que encajara. Y sospecho también que es la realidad la que nos hace entender que fue un error forzarlo.


lunes, 29 de junio de 2015

Ucronías


         De igual manera que Utopía es la patria de las ideas imposibles, Ucronía es el tiempo de los hechos que no sucedieron jamás. Ambos conceptos, de todas formas, están muy próximos.

         La ucronía se nutre tanto de imaginación como de realidad, completando un rompecabezas imposible, dándole el sentido elegido a la historia con la salvedad de que se puede reinventar una y otra vez, en la plena libertad que le permite concebirse fuera de épocas y períodos. Quizás por eso es eterna, siempre intangible e indemostrable.

         Toda ucronía conforma un ejercicio de ficción para los amantes de las narraciones de ambiente histórico. Sin embargo, ya fuera del contexto literario, los hay que han llegado muy lejos y a base de repetir una y otra vez sus versiones ucrónicas, las han maquillado de veracidad, les han dado una única interpretación y las han grabado en la mente de los incautos hasta convertirlas en hechos incuestionables del pasado inmediato.

         Una vez desfigurada la ucronía pierde su encanto y queda a merced de la manipulación.


martes, 23 de junio de 2015

Reyes


        Corren tiempos confusos para las monarquías. Cada día que pasa se acentúa su anacrónica existencia, pese a que todavía las hay que se aferran y resisten demasiado enteras a la presión de la historia a base de renovar su imagen y controlar los medios de comunicación.

        No todos los monarcas proceden de los siglos pasados. También hay otros reyes que han surgido de la ignorancia moderna, en el mismo seno de la familia tradicional mal entendida. Nacen cuando los padres abdican en casa y otorgan todo el mando a sus hijos, convirtiéndolos en reyezuelos del reino del capricho y el antojo. Estos caciques de usos y costumbres deciden todos los detalles de la vida cotidiana en el hogar.

        Como tales acceden a la vida social, la escuela, donde se encuentran con los tiranos de otras casas. Entonces compiten entre sí a semejanza de Juego de tronos para tomar el liderazgo de un conjunto de castas. Y frente a ellos, para su sorpresa, se oponen los terribles educadores y profesores que osan corregirles e imponerles otro orden. La tensión estalla cuando estos dictadorcillos envían a sus padres cual dragones escupefuegos para reducir a sus enemigos.

Así se escribe la desgraciada batalla de la educación.


domingo, 14 de junio de 2015

Setas


        Existe un universo mágico de hadas madrinas que no estuvieron invitadas en ningún bautizo, sapos aspirantes a príncipes condenados de por vida a una charca, gnomos alevosamente esclavos durante la nocturnidad y setas, sobre todo setas de mil sabores.

Al mercado concurren diversos tipos como la liga de champiñones, alineando su cabezón blanco y siempre tronquicortos, los rebollones, franjinegros y aspirantes a sombrilleros o las oscuras y redondas trufas, prohibitivas por asumir precios galácticos. Y junto a ellas, las setas maléficas. Vienen camufladas de inocencia y cargadas de pócimas sin antídoto.

Dicen que dentro de las setas tienen su hogar los duendes. Imagino que se refieren a las alucinógenas. Sus efectos inspiran sonidos con colores y luces con melodías cuando sutilmente se acomodan en el alma. Nos invitan a viajar con Lucy hacia el cielo en busca de diamantes, sumergirnos en mares como el de la Nada o el de los Agujeros dentro de un submarino amarillo para llegar finalmente a la Tierra de la  Pimienta en plena revolución psicodélica.

Todo un mundo paralelo.


viernes, 5 de junio de 2015

Contentar


De transmitir esperanzas de mejora a contentar a todos hay una gran diferencia. Antes suenan las palabras y después se presentan los hechos. Y casi siempre les separa una importante distancia.

En materia de gobierno la peor política sin duda es la que pretende contentar a todos. En una sociedad como la nuestra, desigual y plural, donde los ciudadanos forzosamente convergen en una convivencia de ideologías enfrentadas e intereses opuestos, no se puede contentar a todos y, si me apuran, ni si quiera a una amplia mayoría.

         En España los nuevos partidos aglutinadores de desencantados e indignados abanderan una propuesta ambigua e imprecisa donde quieren dar cabida a todas las críticas orquestadas en un acoso y derribo para cambiar el gobierno.

         Ahora ya viendo su objetivo casi en sus manos deberán transformar su indefinido discurso en decisiones y acciones. Y si insisten con su idea de contentar a todos comprobarán que en materia de política caerán en las contradicciones y sinsentidos y por consiguiente provocarán el descontento generalizado. Porque el que quiere contentar a todos no contenta a ninguno.