Mostrando entradas con la etiqueta gramática. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta gramática. Mostrar todas las entradas

sábado, 26 de diciembre de 2015

Ojipláticos


         Rastreando el origen y significado de esta palabra se puede apreciar cuánto recursiva puede ser una lengua. Este neologismo todavía no está referido en el Diccionario de la RAE pero poco a poco se va abriendo camino y cada vez son más los periodistas que recurren al él para describir un rostro de sorpresa o incredulidad. Ojiplático ya ha desplazado a patidifuso.

         Sus primeros usos corresponden a la prensa del corazón, asidua a entrevistar a personas de escaso cultivo intelectual que a falta de vocabulario y léxico potencian sus mensajes con una exagerada gesticulación -tanta que recuerda a los actores del cine mudo-. Ante preguntas ininteligibles para ellos acomodan su rostro con los ojos abiertos al máximo, como mostrando su voluntad en prestar los cinco sentidos para entender el enunciado. De ahí no pasaban, de abrir los ojos como dos platos soperos porque ya no daban más de sí.

         La referencia más antigua de este vocablo la he encontrado en Internet en octubre de 2007. Seguro que ya fue introducida en nuestro léxico un tiempo antes. Ahora nos queda la opción de que la Asociación de Academias de la Lengua Española le reserve una entrada en su diccionario junto a otros términos como amigovio, tunear, papichulo...


jueves, 5 de noviembre de 2015

Expresiones


         Hablar correcta o incorrectamente. Poder decir o no decir algo de una manera. Valer o no valer un término concreto. Usar palabras reconocidas o rechazadas. Así recurren a la protección de la Real Academia de la Lengua muchos hablantes para legitimar sus expresiones, buscando si están supuestamente registradas en el diccionario.

         Bien por la Real Academia, si en efecto, esa expresión aparece recogida en tan vasta obra. Es su deber recopilar todo el léxico posible para que a la hora de ser consultado podamos conocer el significado de aquello que no sabemos. Mejor si además la Real Academia nos precisa observaciones tales como si se trata de localismos, vulgarismos, tecnicismos, etc.

         Aunque en su origen la magna institución de la Lengua Española nació para proyectar en la sociedad el prestigio lingüístico de sus propuestas, hoy esta misma entidad sabe que un idioma no tiene propietario físico absoluto. Todos somos mitad señores y mitad vasallos de la lengua y consecuentemente la empleamos de la manera que más oportunamente consideramos.

         Aprovechemos en consecuencia la riqueza que nos brinda ese diccionario y démosle mejor uso para superar las abundantes y empobrecedoras coletillas tan recurridas a falta de ideas.



lunes, 20 de julio de 2015

Impersonales


La gramática nos enseña que detrás de ciertas oraciones impersonales a falta de un sujeto expreso se reconoce un supuesto porque es indefinido o desconocido.

Resultan tremendamente prácticas a algunos periodistas que formulan preguntas con expresiones tipo se dice, se comenta ocultando un yo digo, yo comento mucho más comprometido y revelador. Las técnicas de comunicación de la prensa no pueden renunciar a ningún tipo de herramienta. Menos justificadas vienen esas formas impersonales que invitan a participar a los demás, como por ejemplo, se forma una comisión, se investiga, se analiza..., cuando en el fondo la idea subyacente va en sentido contrario. Y siguiendo una línea parecida en el plano doméstico los se compra, se ordena, se limpia, se lleva, se trae... con la intención de que lo haga cualquier otro menos yo.

Y es que estas interesantes oraciones impersonales aparecen en nuestra sintaxis personal en la más tierna edad. Todavía recuerdo siendo muy pequeño pronunciar un mami, se rompió el jarrón mientras mi hermano y yo escondíamos el balón detrás del sillón.