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domingo, 20 de marzo de 2022

EL SAHARA OCCIDENTAL

                 Supongo que cada vez hay menos gente en España que le preocupe la situación del Sahara Occidental. Las generaciones millennials, tiktokers y los influidos por los influencers no sabrían ni ubicarlo en el mapa de África. Sin embargo el Sahara Occidental es en gran parte nuestra responsabilidad. Quizá sea un mea culpa histórico que la democracia española nunca supo afrontar y disimuló con un postureo de tímida reivindicación de los derechos humanos y la autodeterminación de los pueblos. Es decir, lo que se le negó en su hora y se le niega ahora al pueblo saharaui.

                 Nuestro presidente ha tirado toda esa hipocresía democrática por la borda. Estoy convencido de que a él le ha obligado la geopolítica del momento, porque hasta ayer mantenía la línea de apoyar la resolución 690 de la ONU. Ya no; se ha vuelto realista aceptando la invasión marroquí de un territorio que nunca le perteneció, porque es la solución más viable. ¡A saber cuál ha sido el verdadero motivo que le ha forzado este giro histórico!

                 Recuerdo cuando visité la embajada clandestina en Madrid del Frente Polisario hace ya más de 50 años –sí, ya tengo cierta edad-. Aún era territorio bajo la soberanía española y el pueblo saharaui estaba trabajando para conseguir un referéndum tutelado por la ONU. Pero lo vendieron a Marruecos a las espaldas de un dictador agonizante. Lo hizo gente que luego se camufló entre los partidos políticos de la Transición. Todo el mundo lo sabía, pero nadie lo denunciaba… España escurría el bulto de su traición resguardándose bajo la resolución 690 de la ONU y así lo han ido aceptando todos los partidos políticos, también los actuales, desde VOX hasta Podemos, que nadie se engañe.

                 En la práctica esta decisión del Sr. Sánchez es una reventa del Sahara a Marruecos, equiparable a la que se hizo en 1975. Supongo que el Sr. Sánchez habrá evaluado el coste político de esta decisión… y también el económico, porque el coste moral, el que de verdad diferencia a unos y a otros, ese, siempre le ha importado un comino.

lunes, 7 de marzo de 2022

AYUDAS

    Cuando los tiempos difíciles superan incluso la peor de las previsiones las ayudas, aunque se limiten a intenciones, son todas bienvenidas. Hoy Ucrania es la necesitada y el gesto solidario de muchos españoles ennoblece a nuestra sociedad. Sin embargo este esfuerzo por querer asistir a una población mayoritariamente indefensa tiene su principal problema en su mejor virtud.

    Ha sido una reacción espontánea, directa. Por prensa y televisión estamos viendo a gente que se ha subido en su coche y ha marchado hasta Polonia para atender a esos refugiados y ofrecerles cobijo aquí en España. Gente que incluso cede su propia casa para que se puedan reponer del horror bajo un techo… Loable y admirable todo… pero en medio de una improvisación y una descoordinación que la diluye en actos individuales, en pequeñas hazañas que por desgracia no tienen la repercusión deseada: atender al necesitado.

    Ni siquiera las ONG que están actuando se coordinan entre sí. Y es necesario establecer una coordinación única que dirija y marque las acciones de tal manera que el esfuerzo desinteresado de todas estas buenas personas tenga mejor provecho y beneficie a cuantos más refugiados, mejor. Hace falta un grupo especializado para intervenir en estas situaciones para no dejarlo en la buena voluntad e iniciativa individual que por inexperta en más de una ocasión llega a ser perjudicial.

    Lo cierto es que desde aquí, mientras nuestros responsables debatan sobre sí o no intervenir con armamentos, habrá que hacer algo, aunque sea ir a por esas pobres gentes y llevarles una manta y una taza de caldo… que están sufriendo de verdad.

domingo, 27 de febrero de 2022

UCRANIA

 

          ¡Qué difícil se me hace concebir que haya gente que busque la guerra para resolver sus diferencias!... La guerra o la violencia, que igual da. Pero por muy estrecha que tenga mi mente, hay que aceptar que existe ese tipo de personas que la llevan a cabo. Y lo peor es que hacen daño, mucho daño. Ucrania es una página más de esta historia que mata. Repito, duele la guerra y mucho más cuando es una idea inaceptable, inconcebible para la gran mayoría de los seres humanos. Lo peor no es solo el dolor, que es puro sentimiento. Lo peor es que además los hay que creen que sacarán beneficio de esa guerra, que invirtiendo en ella saldrán ganando. Y no, en la guerra perdemos todos… TODOS. Incluidos los que piensan que la van a ganar.

          El presidente de Rusia -prefiero no nombrarlo- está imponiendo la superioridad técnica de su aparato bélico sobre Ucrania. No es ninguna gesta, es puro cálculo elemental. Y olvida una premisa: el triunfo militar es pasajero… tan circunstancial como efímero. Porque luego viene el desgaste, el mismo que echó a los norteamericanos de Afganistán. Una resistencia afgana, no lo olvidemos, alimentada por armamento ruso.

          Ahora las tornas se cambian. Es evidente que la OTAN tratará de evitar el conflicto directo. Le sale más rentable ver cómo Rusia aumenta su descrédito en el mundo mostrando los muertos y los destrozos en Ucrania. La OTAN no querrá intervenir, preferirá armar una resistencia en Ucrania para provocar el desgaste y la desmoralización en los rusos. Cada día que se prolongue el conflicto es un triunfo para la OTAN. Porque a la OTAN tampoco le importa ni el dolor ni el daño de la gente.

 

jueves, 8 de abril de 2021

El probado/posible vínculo

 

Día 486º de la pandemia del Covid-19. Continúo asintomático y sin vacunar. No lo hice cuando me convocaron. Sigo percibiendo un tufo de ocultismo en torno a AstraZeneca que invita más que a desconfiar a rechazarla totalmente.

Si anteayer el presidente de todos los españoles, el señor Sánchez, nos animaba a vacunarnos con este producto pues no tenía ninguna duda de su seguridad, ayer mismo la EMA –European Medicines Agency-, en un tímido comunicado reconoció un posible vínculo entre la vacuna y las trombosis que ha causado la muerte a más de treinta personas. Todo queda a expensas de nuevos estudios que aclaren esa hipotética relación y mientras tanto, recomienda seguir inoculando AstraZeneca, ahora Vaxzevria, dado que es mucho mayor el beneficio que el riesgo, frase que se repite con la frecuencia de un estribillo en una mala canción.

Solo voy a remarcar unos hechos por orden cronológico. Es suficiente. Hace ocho días el Stiko (instituto regulador oficial de vacunas en Alemania) confirmó la asociación vacuna/trombosis. Marco Cavalieri, jefe de estrategia de vacunas de la EMA, primero no desdijo ese informe filtrando él mismo a los pocos días a los medios que reconocía esa relación. Pocas horas después el Sr. Sánchez manifestaba su total confianza en AstraZeneca y al día siguiente era la EMA la que suavizaba el mensaje de Cavalieri con el término posible vinculación además de su ya comentada recomendación.

Solo una interpretación de las frías estadísticas podría justificar que se mantuviese la vacunación con AstraZeneca. Un beneficio que no contrarresta a esos más de treinta fallecidos, muertes que se podían haber evitado si se les hubiese inoculado otra vacuna. Y ahí está el engaño, porque AstraZeneca no es la única solución para combatir el Covid-19. Es la peor con diferencia y si se mantiene es porque algunos salen beneficiados, no todos, solo algunos, y tengo la impresión de que son pocos.

Es muy importante que se pueda elegir… entonces sí, el beneficio será general y para todos.

sábado, 3 de abril de 2021

¡Es mi cuerpo, yo decido!

 Día 481º de la pandemia del Covid-19. Continúo asintomático y sin vacunar. En estos diez días transcurridos desde mi regreso las preguntas que hacía al aire respecto a AstraZeneca se han ido reformando a partir de las noticias recogidas en prensa.

Una de las novedades más significativas es el cambio de nombre. Ya no será AstraZeneca sino que pasará a llamarse Vaxzevria. Así, de un plumazo, responden a la opacidad informativa que se denunciaba. Lo malo para el laboratorio es que surge otra nueva pregunta: ¿Cambio de nombre… para ocultar lo que ya empezó mal? Pintar un casa sin arreglar las tuberías con desperfectos es el recurso de las inmobiliarias que estafan a sus clientes. Esta jugada es puro cinismo.

A esto he de añadir que hace dos días recibí un mensaje de mis autoridades sanitarias que me emplazan para ser vacunado con AstraZeneca el próximo 6 de este mes. ¡Qué manera de jugar con la salud de la gente! En estos diez últimos días Reino Unido ha reconocido treinta casos de trombosis, en Francia hay otros cinco de los que han fallecido dos y Holanda, tras la muerte de una persona por trombosis han vuelto a modificar el rango de edad de administración de esta vacuna… Aquí cierran los ojos ¡y me envían un aviso para que participe en esta lotería de la vida!

La EMA sigue sin querer relacionar estos casos mortales con la AstraZeneca/Vaxzevria aunque la UE ya ha dejado caer que para el segundo semestre de este año se dejará de administrar. Sospecho que hay un pacto encubierto para dar salida a las existencias ya fabricadas. De ahí que en mi ciudad, donde no se ha vacunado todavía a la gente entre 70 y 80 años, saltándose ese rango, están convocando de manera acelerada a los nacidos en 1956 y 1957, aumentando la presión social para que la gente acuda a vacunarse.

Con la excusa de que no hay más existencias, las autoridades españolas, además de protegerse con la coartada que la EMA les facilita, niegan la opción de elegir el tipo de vacuna. Se olvidan de un principio elemental al que desde aquí apelo: ¡Es mi cuerpo, yo decido!

miércoles, 24 de marzo de 2021

AstraZeneca

 

Día 471º de la pandemia del Covid-19. Continúo asintomático y sin vacunar. Desde el último texto publicado en este blog hasta hoy han pasado suficientes acontecimientos como para haber roto este descanso con justificación. He controlado mi impulso comunicativo porque de una manera u otra había quien expresaba unas ideas próximas a mis planteamientos y no era cuestión de reiterarse.

Con el tema de la vacunación con AstraZeneca estoy echando en falta esa voz decidida que explique mejor la situación y no se esconda detrás de interesados informes de la farmacéutica, gobiernos implicados y la falsa neutralidad de la OMS y ahora la EMA.

Los datos están al alcance de todos: AstraZeneca está relacionada con la muerte de muchas personas en el mundo. Es cuestión de tiempo para que nos llegue una información oficial fidedigna. Lo malo es que se hará pública dentro de unos años, cuando todo esta polémica solo tenga repercusión en los juzgados que fijarán una indemnización a las víctimas. Como sucedió con los hemofílicos infectados de VIH entre 1981 y 1995 en uno de los mayores escándalos de connivencia entre farmacéuticas y gobiernos. Solo en España se calcula que hubo 1800 infectados a los que la multinacional Baxter trató de silenciar con una indemnización de 24 millones de euros para que no llevasen su caso a los juzgados.

Con la vacuna de AstraZeneca se están repitiendo las mismas fases y, por desgracia, los mismos argumentos. A los que añadimos detalles que solo muestran ocultación de información.

Uno se pregunta por qué esos cambios tan improvisados en los grupos de edad para aplicar la vacuna; por qué, si es tan segura, todos los gobiernos suspendieron su campaña y en menos de una semana programaron su reactivación; por qué se exige al receptor de la vacuna que firme un cuestionario donde declara ser consciente de los riesgos que corre y asume al vacunarse; por qué se niega con vehemencia las evidencias que relacionan las muertes por trombosis con la recepción de la vacuna… Y lo que es peor… uno se pregunta por qué desde la máxima autoridad de Sanidad se presiona, especialmente al colectivo de profesores, afirmando que quien no acepte AstraZeneca no será vacunado por el momento.

Son demasiadas preguntas. No me gustaría que me las respondiesen dentro de quince o veinte años tratando de silenciar a mis familiares con una indemnización.

viernes, 20 de noviembre de 2015

Cleptocracia


         Al leer las noticias relacionadas con la corrupción, el cobro de comisiones ilegales, dobles contabilidades... uno no puede evitar mostrar un profundo desprecio por todos los implicados en tales vilezas. Esos políticos gozaron -y lo que es peor, algunos todavía gozan- de la confianza de millones de ciudadanos que les otorgaron su total apoyo para gobernar.

         Indignados asistimos a este bochornoso espectáculo que por su extensión y magnitud no da pistas sobre una supuesta solución próxima. El número de políticos que se han servido de su cargo para enriquecerse ensombrece las democracias occidentales hasta el punto que el oscurantismo se extiende a casi toda la clase política.
        
         Al final se tiene la impresión de que dentro de los requisitos que rigen el acceso al poder figura la habilidad de desviar dinero para el beneficio personal. La mayoría de los inculpados han venido mostrando durante años esa cualidad que les ha permitido incluso ascender dentro de sus propios partidos y en la sociedad en general.

         Toda una casta de cleptócratas.



martes, 17 de noviembre de 2015

Leftovers


         La desaparición de una persona tras un atentado terrorista deja un hueco sin explicación posible entre quienes la conocían, entre quienes la querían. Hoy París cuenta con 129 habitantes menos arrancados de los suyos mientras disfrutaban de una noche de ocio. En su momento fueron el 11-S o nuestro 11-M las masacres que horrorizaron al mundo. Mucha gente desapareció sin tiempo de despedirse.

         Aparentemente conocemos a los culpables de estas matanzas, responsables de muchas otras en países que por su distancia geográfica y cultural no nos conmueven de igual manera. Salvo ese detalle, importante, estas pérdidas nos recuerdan a los leftovers, novela y serie de televisión que parte de la inexplicable desaparición del 2% de la población mundial. Y aunque ese 2% se corresponda con 140 millones de personas sigue siendo un porcentaje insignificante que invita a sobreponerse rápido y continuar con la vida dentro de la normalidad.

         Estos 129 parisinos tampoco tienen peso estadístico entre sus 10 millones de habitantes. Ni las 2823 víctimas de las Torres Gemelas, o las 193 de Madrid en sus respectivas ciudades. Son nuestros auténticos leftovers que solo tienen peso en la sensibilidad que los medios de comunicación saben despertar con la misma habilidad que saben hacer olvidar cuando más les conviene.

         En la estadística del dolor hoy toca mostrarnos consternados reclamando una autoridad que impida definitivamente que se repitan estos hechos. Mañana ya veremos.

         

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Violencias


         Cuando una mujer es asesinada por su (ex)pareja en cierta medida todas las mujeres deberían sentirse asesinadas. Todas las mujeres y también todos los hombres, porque la violencia se ejerce sobre la especie humana, no lo olvidemos. Y si callamos nos convertimos en cómplices.

         El tema es lo suficientemente serio como para ser tratado en profundidad y no dejarlo en manos de furibundas reivindicaciones guiadas por el rencor. Tildarlo de violencia de género o patriarcal conlleva a criminalizar a los hombres y desde ese epígrafe las leyes que tratan de regularlo siguen mostrándose ineficaces, máxime porque dividen en vez de unir, para erradicar esta lacra social.

         Se trata de violencia dentro del ámbito familiar porque si el número de mujeres asesinadas en 2013 fue de 48, también hubo 16 hombres muertos por sus (ex)parejas. No dejemos de lado los parricidios, 19 niños (¡5 por sus padres y 14 por sus madres!) ese mismo año, ni el creciente número de jóvenes violentos que acaban con la vida de sus padres.

         Cometemos un error si atendemos estas cifras de manera independiente pues en su origen comparten el mismo foco: una institución, la familia, que no acaba de adaptarse al ideal de una sociedad moderna donde deberían convivir mujeres y hombres libres por igual.


sábado, 24 de octubre de 2015

Estigmatizados


         En sociología un estigmatizado pertenece a un grupo marginal, rechazado o señalado por el resto por cuestiones ideológicas o culturales. No solo se ejerce una clara discriminación sobre estas personas, sino que se les condena al ostracismo y al olvido.

         Cuando una sociedad ha sido partida en dos políticamente y se ha visto forzada a dividirse alistándose unos entre los partidarios del sí frente a los otros defensores del no se está convulsionando entre estigmas. Se corre un alto riesgo de sufrir un alternante vaivén de estigmatizadores y estigmatizados, desplazándose y sucediéndose entre sí movidos más que por la razón por el rencor.

         Difícil se antoja arreglar una situación en la que una parte se considera poseedora de la verdad incluso por encima de las leyes  y proscribe a quienes discrepen. No cabe duda de que no tienen otra obsesión que estigmatizar y borrar todo aquello que haga sobrevivir el espíritu disidente, por encima de valores éticos y humanos. No tienen en cuenta que actuando así solo confirman que ellos mismos se están estigmatizando pues marginando a la mayoría se marginan a sí mismos. O sí.


sábado, 12 de septiembre de 2015

Refugiantes


         Cuando los que huyen de Siria dejen de acaparar las portadas de los periódicos y las televisiones seguramente sus graves problemas no se hayan solucionado. Igual sucede con los subsaharianos que tratan de saltar la valla de Melilla o los que prueban entrar en el Reino Unido por el túnel del Canal o los tunecinos y libios que flotan por Lampedusa o...

         Los medios de comunicación están orquestando la información. Dudo ya que sea al servicio de la noticia. Constantemente ofrecen unas dramáticas imágenes del caos del dolor que despiertan la reacción más humanitaria entre la sensible ciudadanía que responde con otro caos, el de las ayudas solidarias. En paralelo más caos, las guerras internas que destrozan a los países por un lado y la intervención de las potencias, cada una por sus propios intereses, por el otro.

         A todos estos anónimos protagonistas Juan José Millás prefería llamarles refugiantes. Refugiado propiamente refiere al que ha encontrado refugio, es decir, que ha logrado un sitio donde estar a salvo. Pero aquí, lo sabemos, se está muy lejos de dar con la solución. Ellos siguen huyendo del terror; ellos, por lo tanto, siguen siendo refugiantes en nuestra conciencia.


sábado, 11 de julio de 2015

Democracia




        Karl Popper sostenía que una democracia se reconocía porque permitía al pueblo, mediante elecciones, un cambio de gobierno sin derramamiento de sangre. Así se diferenciaba la dictadura o la tiranía, incluyendo en ellas gobiernos vencedores de un proceso electoral por mayoría absoluta y que una vez en el poder desmontaban toda opción de ser desbancados sin violencia.

A esta delimitación conceptual habría que añadir que una democracia, si se precia como tal, nunca puede partir de una idea unitaria de pueblo. La riqueza de toda democracia recae en su propia diversidad, único valor que puede dar pie a los cambios de tendencias, pluralidad de alternativas y manifestación de la libertad del individuo.

Por eso llama la atención que ciertos gobernantes quieran disfrazar sus propuestas políticas con el maquillaje democrático de la consulta popular. Quedan fácilmente al descubierto cuando como prueba de su intolerancia hacen creer que la sociedad decide con un escueto si/no sobre asuntos realmente complicados y que en la mayoría de los casos carece de un profundo conocimiento del tema.


Y lo peor es que ellos mismos, a través de un falso referéndum, son capaces de depurar a los malos ciudadanos de los buenos patriotas. ¡Fascistas!

jueves, 2 de julio de 2015

Obsolescencia


El espíritu del consumismo salvaje alcanza su máximo grado de perversión con la obsolescencia programada. Saber que un producto ya de fábrica lleva en sus entrañas los días contados permite retener el control sobre la oferta y la demanda a los fabricantes.

No solo nos hemos acostumbrado a ver cómo las máquinas caducan. No debería ser así, pero demasiadas veces el amor también nace con fecha de caducidad. Hoy las parejas se encuentran y desencuentran con una velocidad vertiginosa, generando una rueda de idilios y amoríos que acaba engullendo cualquier tipo de sentimientos. Y fracasan porque los enamorados buscan en la pareja la felicidad, como si fuese un objeto más de consumo.

Cierto es que las experiencias curten al individuo. Lo malo es que el dolor también genera desconfianza. Y si cada relación que se termina deja un rastro de amargura y un olor a frustración, se provoca un desgaste anímico que predispone al recelo cada vez que las circunstancias parecen apuntar a dar una nueva oportunidad al amor.


viernes, 5 de junio de 2015

Contentar


De transmitir esperanzas de mejora a contentar a todos hay una gran diferencia. Antes suenan las palabras y después se presentan los hechos. Y casi siempre les separa una importante distancia.

En materia de gobierno la peor política sin duda es la que pretende contentar a todos. En una sociedad como la nuestra, desigual y plural, donde los ciudadanos forzosamente convergen en una convivencia de ideologías enfrentadas e intereses opuestos, no se puede contentar a todos y, si me apuran, ni si quiera a una amplia mayoría.

         En España los nuevos partidos aglutinadores de desencantados e indignados abanderan una propuesta ambigua e imprecisa donde quieren dar cabida a todas las críticas orquestadas en un acoso y derribo para cambiar el gobierno.

         Ahora ya viendo su objetivo casi en sus manos deberán transformar su indefinido discurso en decisiones y acciones. Y si insisten con su idea de contentar a todos comprobarán que en materia de política caerán en las contradicciones y sinsentidos y por consiguiente provocarán el descontento generalizado. Porque el que quiere contentar a todos no contenta a ninguno.


lunes, 27 de abril de 2015

Piedras


        Quien esté libre de pecado que lance la primera piedra. Los Evangelios atestiguan el éxito de esta sentencia tan lapidaria como su contenido salvando la vida de aquella mujer adúltera. A lo largo de los Evangelios se narran milagros, verdaderos retos contra la naturaleza como la conversión del agua en vino, la multiplicación de panes y peces o la resurrección de Lázaro. Nimiedades si lo comparamos con lo de contener a una masa furibunda con tan solo una frase.

Y perdonen que manifieste mi incredulidad porque aquel día no se detuvieron las lapidaciones. Es más con la perspectiva del tiempo tengo la impresión de que han aumentado. Si alguien algún día arrojó una china se le contestó con un guijarro, luego con un adoquín y después con un pedrusco hasta lanzar rocas con catapultas. El descubrimiento de la pólvora las hizo estallar y la fisión nuclear potenció al límite del apocalipsis su capacidad destructiva.

 Hoy se lanzan tantas piedras que tapan el sol para hacernos vivir bajo una penumbra descorazonadora. Cualquiera se siente libre de culpa y legitima su violencia como un mal menor, como si el dolor fuese mesurable. Porque, por mucho que insistan los Evangelios, aquello no fue un milagro, si fue, fue una casualidad.


jueves, 19 de marzo de 2015

Avaricia


Hay refranes que deberían actualizarse porque por mucho que transmitan un saber popular la realidad los condena al desfase. Como por ejemplo el que se refiere a la avaricia. En vez de romper el saco hoy podemos denunciar que desfonda a la banca que cobija los ahorros de la clase media, roba a los humildes y arruina al país entero.

No podemos aceptar justificación alguna. Ni siquiera una mínima concesión a una naturaleza humana tentada a dar placer sin límites a su ambición. Estos nuevos poderosos sin escrúpulos se enriquecen con fabulosas cifras, manejan fortunas incalculables y disfrutan de un ritmo de vida de espaldas a la ética más elemental. Acaparan tanto que necesitarían varias vidas para poder disfrutarlo.

         No existe cárcel lo suficientemente justa para ellos porque nadie les reclama los verdaderos daños que provocan. Condenados -solo los que caen- por engaños y estafas, en cambio, ni devolviendo el dinero acumulado satisfarían su deuda con la sociedad. Por sus crímenes hoy tenemos una generación empobrecida y una juventud triste y desilusionada.



jueves, 15 de enero de 2015

Terrorismo


         Da lo mismo que hablemos de ETA, de Al-Qaeda, del actual IS o de las FARC; no importa si el trasfondo es independentista, religioso o anti-sistema. Todo queda en un segundo término porque a la hora de desarticular el entramado de estos grupos la línea de investigación siempre llega a un punto sin retorno. El análisis de las consecuencias de cualquier acto terrorista conduce a conclusiones tan oscuras y difusas como la misma identidad de quienes lo realizan.

         Automáticamente se acusa a una postura intransigente y radical, cerrada a toda razón, sumamente peligrosa capaz de hacer el mayor daño posible. Los terroristas se convierten en seres deshumanizados a los que se debe combatir con extrema violencia entendida como legítima defensa.

         Mas en esa sinrazón salen reforzados a costa del indefenso ciudadano los dos bandos enfrentados: la sangre derramada del terrorista se convierte en símbolo de martirio y aliento para que el grupo pueda reclutar nuevos miembros. En frente, una sociedad victimizada todavía atónita por lo sucedido, responde con indignación y total rechazo, reclamando del Estado más protección y mayor intervención, renunciando a sus propias libertades.

         ¿Y a nosotros, quién nos defiende de ambos?


sábado, 22 de noviembre de 2014

Deudas


Durante el primer cuarto del s. XIX Honorato de Balzac, gran escritor y pésimo negociante francés, publicó El arte de pagar sus deudas sin gastar un céntimo. En esta obra precapitalista nos presenta un mundo basado en el desequilibrio, caracterizado por un desigual reparto de la riqueza, de las necesidades y de las inquietudes para sobrevivir.

Balzac no pretendía ninguna revolución, pese a lo grotesco de su título, sino dar sentido a una economía que asfixiaba a los emprendedores. Porque la riqueza en poder de unos pocos satisfechos significa el hambre para los demás. Y precisamente las carencias estimulan el ingenio para sobrevivir. Así mediante un sistema de préstamos y deudas se ponen en movimiento los recursos y se provoca forzosamente un reparto más equitativo. Hay una única condición: proteger al deudor, porque si falla jamás se podrá cobrar la deuda.

El mundo moderno sigue dividiéndose en prestamistas y deudores. Pero han roto ese círculo que Balzac defendía. Hoy los bancos desahucian, expropian y embargan a quienes no pueden afrontar los préstamos concedidos. Y lo hacen bien arropados pues saben que el Estado saldará esa deuda a costa de desangrar la indefensa clase media y acrecentar el hambre de los pobres. Aunque todo alcanza su límite.




viernes, 25 de julio de 2014

Autoayuda


         Echando un vistazo por los distintos blogs, así como por los estantes de las pocas librerías que todavía quedan me encuentro con que las publicaciones de autoayuda arrasan en cantidad y variedad.

         Deduzco de ello que existe un amplio público que demanda este tipo de textos. Estos lectores posiblemente soliciten una serie de mensajes reclamando al mercado consejos, directrices y propuestas para poder encarar sus compromisos diarios con solvencia, o al menos, que su autoestima no se vea excesivamente menoscabada.

         Sospecho con ello que la sociedad en este aspecto ha cambiado, pero no ha avanzado. Las generaciones anteriores no vivían menos frustradas que las actuales. También necesitaban una ayuda para poder levantarse y seguir peleando. Entonces el sistema ofrecía una religión que predicaba la paciencia y la promesa de una recompensa en el más allá.

         Compruebo que la sociedad ha dado la espalda a esa religión, principalmente por la hipocresía de sus representantes en la Tierra, más que por convicción propia. Por eso no ha encontrado sustituto para ese mensaje de apoyo y esperanza. Ahora deposita su confianza en los nuevos gurús de la autoayuda que lanzan frases hechas, aforismos repetitivos y sentencias absurdas.

         Llego a la conclusión de que existe un gran número de personas que prefieren que le marquen lo que tienen que hacer antes que decidir por sí mismas y asumir sus responsabilidades.



martes, 10 de junio de 2014

Delatores


Modificar ciertos hábitos sociales cuesta mucho, demasiado. Lo llevamos grabado en nuestro ADN: no somos chivatos. Si alguien no cumple, no nos vemos con la responsabilidad de denunciarlo. Lo hemos hecho en casa con nuestros hermanos, en el colegio con los compañeros y como ciudadanos también encubrimos al mal ciudadano. Existe a modo de un pacto no escrito que nadie debe delatar a nadie.

Cierto es que hay delitos que la sociedad repudia, especialmente cuando media cualquier tipo de violencia. Sin embargo, esta misma sociedad muestra una tolerancia y permisividad con pícaros, rufianes o granujas que sobreviven a costa de sus pequeñas pillerías y multitud de trampas. Y aunque las cárceles están llenas de estos ladrones minimalistas, no lo es por la colaboración ciudadana, sino porque son tantos que saltan a la más mínima investigación.

El tema es serio, porque con esta postura reforzamos la injusticia. No vale alegar que la inmoralidad y sinvergonzonería invade los estamentos más altos de nuestra sociedad, ni cuantificar económicamente el importe de la estafa.

Roba quien no declara sus ingresos o quien no paga sus impuestos. Se aprovecha de todos quien disfruta de injustificadas subvenciones, quien desperdicia una beca o quien recibe un subsidio y cobra en dinero negro. Son todos pequeños delincuentes que viven confundidos entre nosotros porque muchas veces no nos diferenciamos tanto de ellos. No somos delatores, simplemente convivimos todos juntos.