martes, 31 de marzo de 2020

Día 122º de la pandemia del Covid-19

Día 122º de la pandemia del Covid-19. Continúo asintomático. El sentimiento de encierro se acentúa cuando las noticias también nos aplastan con su monotonía. A pesar de los esfuerzos de los medios de (in)comunicación por desarrollar subgéneros como: vean lo mal que los hacen en otros países -imágenes de la India, cifras vertiginosas en Estados Unidos-, inconscientes que no cumplen con el confinamiento -cantidad de denunciados por la policía, imágenes de un montañista, o de un ciclista borracho accidentado-, vean cómo se las ingenian en sus casas -gente haciendo gimnasia, aprendices de cocinitas...-, coreografías vecinales -edificios enteros cantando himnos, jugando al veo-veo...-, para llegar a las gestas heroicas en los hospitales, actuaciones del ejército limpiando residencias.... apoyadas con los aplausos que reciben los que felizmente han superado la enfermedad, para dar paso al consabido mensaje oficial "cada vez estamos más cerca del pico".


Por otro lado, también hay gente que se queja de las estadísticas. Su rigor y frialdad deshumanizan este drama. En ese sentido tienen razón. Sin embargo, son el verdadero referente que nos permite entender, sobre todo, hacia dónde vamos. Hacen la misma función que una analítica, cuyos números ofrecen una versión más exacta de las dolencias de un paciente que su propio relato. Lo malo es que la interpretación de esas estadísticas también pasan por muchos filtros.


Con todos estos ingredientes tratar de reconocer y descifrar mensajes encriptados para recomponer el texto original puede convertirse en una tentación irresistible.


Así que sigamos confiando en nuestras autoridades (porque no hay otras).

lunes, 30 de marzo de 2020

Día 121º de la pandemia del Covid-19

Día 121º de la pandemia del Covid-19. Continúo asintomático. Primer día de la hibernación laboral. Una decisión del Gobierno que técnicamente equipara sus medidas a las que se tomaron en Wuhan. Solo nos faltan los controladores de fiebres en las puertas de los supermercados.


Ayer, en mi refugio, pensaba que no me gustaría estar en el lugar del Sr. Sánchez. La mayoría de los españoles, creo, comparten esta idea, incluidos casi todos los que están en esas urgencias desbordadas y desabastecidas. Y si hay alguien que sí prefiriese ocupar el puesto de nuestro presidente, esa sería con toda certeza la persona menos indicada para hacerlo.


Nadie puede reclamarle que la crisis le haya pillado desprevenido. Ha sido a todo el mundo. Nadie puede exigirle el acierto absoluto en todas sus decisiones porque no existen parámetros ni protocolos ante una situación sin precedentes. Nuestro presidente, cuando juró el cargo, no sabía que la Historia le iba a reclamar con tanto apremio y contundencia. Solo tiene una salida: ganar. Cuanto antes se libere de los falsos apoyos, de las críticas interesadamente políticas, más cerca estará de lograrlo. Porque si pierde, perderemos todos.


Sigamos confiando en nuestras autoridades (porque no hay otras).

domingo, 29 de marzo de 2020

Día 120º de la pandemia del Covid-19

Día 120º de la pandemia del Covid-19. Continúo asintomático. Hoy es domingo. Lo sé, no porque me pueda tomar un día de descanso, sino porque hoy, cuando me he asomado a la calle no había caminantes. Durante la semana los veo circular enmascarados con un carrito de la compra vacía en una dirección y lleno al regresar. Su paso, me da la impresión, cada día es más lento y pesado. Al principio los veía, la mayoría, acelerados. Ayer se les notaba más resignados.


Nuestro presidente volvió a hablar a su pueblo. Los no esenciales deben quedarse en casa. Al menos habrá mayor rigor para obligar a la gente a confinarse. Curiosa expresión esa de no esencial. ¿Hacía falta una pandemia para que nos dijesen que nuestro trabajo es inútil? En otras palabras: todo lo que no esté relacionado con comer, defecar y dormir -entiéndase alimentación, sanidad y confinamiento- es no esencial. En efecto, cada vez estamos más cerca de que nos traten como auténticos caminantes.


Todo esto en un día que amanece con 836 fallecidos en España. Dolorosa cifra que, al contrario, debemos celebrar porque se sigue frenando el avance. Algo se está haciendo bien... muchos lo están haciendo bien. Por eso, a las 20.00 sin faltar nunca a esa cita, a aplaudir. Una actividad no esencial, pero que alimenta el espíritu.


Sigamos confiando en nuestras autoridades (porque no hay otras).

sábado, 28 de marzo de 2020

Día 119º de la pandemia del Covid-19

Día 119º de la pandemia del Covid-19. Continúo asintomático. Una vez más los números sirven para marearnos. Se reduce el incremento de contagios pero aumenta el de fallecidos. Quizá sean números que nos permitan recordar ese oxímoron al que recurría nuestro antiguo presidente, el Sr. Rodríguez Zapatero -el visionario de los brotes verdes-, el de un avance regresivo.


El número de curados ha aumentado sensiblemente. Es la mejor noticia. Sin echar las campanas al vuelo, porque era una cuestión estadística, esta mejoría significa un paso hacia la normalización de la enfermedad. Otro peldaño de esperanza es que entre los recuperados también se registra personas de avanzada edad. Una prueba más del grandísimo trabajo que está haciendo nuestro personal sanitario, y más mérito bajo esas condiciones que todos conocemos.


Y ayer volvimos a comprobar que hay dos Europas: Norte y Sur. Con mentalidades radicalmente diferentes. Unos solo quieren la unidad cuando todo va bien, cuando juntos se pueden enriquecer cada vez más. En cambio no quieren problemas y menos si proceden de otros, aunque sean sus socios. Los sureños, los latinos, son anárquicos y despilfarradores con la bonanza. Sin embargo, ante las adversidades despiertan sus sentimientos unitarios y tratan de hacer un frente común. Gracias Portugal por poner en evidencia a Holanda -uno de los países que contó con más colaboracionistas con el régimen nazi durante la II Guerra Mundial-.


Y nosotros, desde casa por nuestra parte, sigamos confiando en nuestras autoridades (porque no hay otras).



viernes, 27 de marzo de 2020

Día 118º de la pademia del Covid-19

Día 118º de la pandemia del Covid-19. Continúo asintomático. Posiblemente igual que esos 450.000 contagiados que circulan sin ser detectados por el territorio nacional ya que seguimos sin tener test que puedan desvelar un número más fidedigno. Hoy digo 450.000; mañana tendrán que ser muchos mas.


Lo que ha sucedido con la compra de los primeros test es un episodio más que hay que añadir a los que habrá que revisar una vez ganemos esta guerra. Ante un enemigo tan atípico, la respuesta pasa por varias fases: sorpresa, observación y actuación. La primera nos dio en todas las narices de golpe, algo comprensible porque previsión es uno de nuestros defectos congénitos. En la segunda, viendo lo que pasaba en la lejana China y en la vecina Italia, hubo demasiada pasividad y se echó en falta las primeras medidas. Y la tercera, en la que estamos, el rasgo predominante es la torpeza, como la gestión para adquirir los test rápidos que han resultado inútiles.


Cuando es necesaria la unidad, qué mala es la partición. Ayer el presidente de la C.A. de Galicia, el Sr. Feijoo envió a Madrid, como lo harán Extremadura y Andalucía, unos respiradores. Y saltó la correspondiente oposición en contra de ese gesto solidario. No hay tanta diferencia entre esa oposición y esas personas que apedrearon un autobús que reubicaba gente mayor que huía de una residencia-ratonera. Se aplaude a Cuba y a China por el envío de personal a Europa, se aplaude a Alemania que está recibiendo pacientes franceses... y aquí ya vemos cómo reacciona la oposición. No debe sorprendernos, después de la que se montó con la crisis del Ébola, con un paciente repatriado y un contagio por imprudencia laboral.


Sigamos confiado en nuestras autoridades (porque no hay otras).