miércoles, 29 de julio de 2015

Mosquitos


         La humanidad desde que abandonó las cavernas asumió el reto de dominar la naturaleza. Un objetivo que en algunos casos dista lejos de conseguirse, como sucede con los mosquitos, los verdaderos dueños de la noche.

         Hay que admirarlos en muchos aspectos. Desde su insignificancia y fragilidad generan el máximo odio. Transforman una apacible noche de verano en una verdadera batalla campal. Son especialistas en disipar el sueño y provocar el más profundo insomnio gracias a su vuelo de trompetilla. El concierto empieza con un ruido agudo que se escucha perdido casi imperceptible hasta que se confirma en su esplendor cuando roza los oídos con toda desfachatez.

         Encomiable resulta su trabajo en equipo. Pocos lo reconocen pues no se consideran insectos sociales. Error. Tienen el mejor sistema de sustituciones conocido. Si durante el combate nocturno sufren una baja, que nadie cante triunfo, porque a los pocos minutos ya está en su sitio un sustituto con una nueva trompetilla. Además organizan un despliegue impresionante llegando a colocar un individuo no solo por cada una de las habitaciones de la casa, sino por todas las casas de la población.


         Al día siguiente los pobres humanos repasan los picotazos en las zonas más insospechadas, que incluyen desde los párpados hasta las plantas de los pies. Nadie puede con ellos.

domingo, 26 de julio de 2015

Educando


         Todo el mundo dice lo que se debería enseñar en las escuelas. Se oye por la calle, en los debates televisivos... Cualquier materia  menos tanta Historia, o Literatura... que sí, que están muy bien, pero no son tan importantes porque la gran mayoría de la población puede vivir ignorando absolutamente su pasado y sin leer una obra en toda su vida. Compruébenlo mirando a su entorno.

         Cómo vamos a ignorar “asignaturas” que deberían impartirse con exámenes y nota como la Educación Vial para evitar tanto accidente de tráfico, o Salud y combatir así la falta de higiene y la vigorexia, o Nutrición para no tener ni anoréxicos ni obesos, o Estética, muy útil para no caer en esas modas casi ridículas, o Urbanidad, dicho de otra manera, comportarse correctamente... Siempre temas elementales pero para los que mucha gente reclama más especialistas que principalmente eduquen a los más pequeños.

         Quizá se ha olvidado que el respeto a los demás y a uno mismo se empieza inculcando en el propio hogar, que es una responsabilidad emanada directamente por el hecho de ser padres y que a la escuela, al colegio o al instituto se va a aprender más conocimientos y menos hábitos.


jueves, 23 de julio de 2015

Puntualidad



La puntualidad no se entiende de la misma manera según quien la interprete. Y no se trata de una cuestión cultural ni una forma de abordar la vida. Mucho más sencillo: hablamos de respeto.

Con el tiempo sucede como con el dinero. Para los británicos es oro. Buena apreciación, porque los minutos se escurren irrepetibles y malgastarlos, o mejor dicho, malperderlos debería provocar un profundo remordimiento. De manera irreversible jamás se podrán recuperar.

Aquellos que suelen llegar tarde a sus citas demuestran una gran falta de consideración. Se mire como se mire, se toman el tiempo de los demás a su antojo. Como si todo el mundo estuviese a su plena disposición y no tuviese nada más importante que hacer. Esperarles en su retraso significa castigar a los que son puntuales. Frente a estos maleducados solo se puede responder con el rigor de la puntualidad. Si no aparecen a la hora acordada no queda otra opción que marcharse. Así deberán tomar conciencia de que el tiempo no es un bien que les pertenezca.

No en vano la puntualidad es una cualidad que dice mucho de las personas.

lunes, 20 de julio de 2015

Impersonales


La gramática nos enseña que detrás de ciertas oraciones impersonales a falta de un sujeto expreso se reconoce un supuesto porque es indefinido o desconocido.

Resultan tremendamente prácticas a algunos periodistas que formulan preguntas con expresiones tipo se dice, se comenta ocultando un yo digo, yo comento mucho más comprometido y revelador. Las técnicas de comunicación de la prensa no pueden renunciar a ningún tipo de herramienta. Menos justificadas vienen esas formas impersonales que invitan a participar a los demás, como por ejemplo, se forma una comisión, se investiga, se analiza..., cuando en el fondo la idea subyacente va en sentido contrario. Y siguiendo una línea parecida en el plano doméstico los se compra, se ordena, se limpia, se lleva, se trae... con la intención de que lo haga cualquier otro menos yo.

Y es que estas interesantes oraciones impersonales aparecen en nuestra sintaxis personal en la más tierna edad. Todavía recuerdo siendo muy pequeño pronunciar un mami, se rompió el jarrón mientras mi hermano y yo escondíamos el balón detrás del sillón.


viernes, 17 de julio de 2015

Fragmentos



Al recorrer cualquier museo de Historia, cuando vemos las reconstrucciones de objetos de arte, mosaicos y demás obras a base de recomponer minúsculos pedazos con gran precisión y paciencia no deja de sorprendernos. Estos especialistas son capaces de recuperar la grandeza del pasado a través de desordenados fragmentos que aparecieron en medio de un yacimiento arqueológico.

Ojalá pudiésemos dominar esa habilidad para rehacer la personalidad de quien se cruza por nuestra vida. Porque si la vida de cada uno es como un gran libro, cada vez que nos presentan a un nuevo personaje solo alcanzamos a leer un escueto fragmento. Y cuanto más intenso es el encuentro más breve, más pequeño percibimos ese fragmento. Por eso, por mucho que convivamos con esa persona al final solo aspiraremos a reinterpretar las pocas secuencias que hemos compartido para tratar de encontrarle un sentido.

Sospecho que la mayoría de las veces nuestra imaginación traslada el fragmento hacia el lugar donde más nos gustaría que encajara. Y sospecho también que es la realidad la que nos hace entender que fue un error forzarlo.