lunes, 29 de junio de 2015

Ucronías


         De igual manera que Utopía es la patria de las ideas imposibles, Ucronía es el tiempo de los hechos que no sucedieron jamás. Ambos conceptos, de todas formas, están muy próximos.

         La ucronía se nutre tanto de imaginación como de realidad, completando un rompecabezas imposible, dándole el sentido elegido a la historia con la salvedad de que se puede reinventar una y otra vez, en la plena libertad que le permite concebirse fuera de épocas y períodos. Quizás por eso es eterna, siempre intangible e indemostrable.

         Toda ucronía conforma un ejercicio de ficción para los amantes de las narraciones de ambiente histórico. Sin embargo, ya fuera del contexto literario, los hay que han llegado muy lejos y a base de repetir una y otra vez sus versiones ucrónicas, las han maquillado de veracidad, les han dado una única interpretación y las han grabado en la mente de los incautos hasta convertirlas en hechos incuestionables del pasado inmediato.

         Una vez desfigurada la ucronía pierde su encanto y queda a merced de la manipulación.


viernes, 26 de junio de 2015

Existir


         La existencia viene como consecuencia del pensamiento. Hay una relación muy estrecha, tan íntima que supera el simple hecho de vivir. Porque vivir lo hace cualquier ser vivo, desde una esponja de mar hasta el simio con la inteligencia más desarrollada. Existir, solo existe quien piensa.

         La humanidad con sus constantes avances tecnológicos y científicos explica o trata de explicar las leyes que rigen su entorno. Cada vez estamos más cerca de resolver el enigma de la vida. Con todo, entender nuestra propia existencia parece que se escape de toda ciencia o disciplina humana. Acumulamos razonamientos y fijamos axiomas. Aun así, ninguno se ve con el atino suficiente para responder al pienso, por lo tanto existo de Descartes.

         Y sin ánimo de hacerlo, solo podemos puntualizar que el referente exclusivo que nos permite medir la existencia es el tiempo. No la magnitud física, sino la percepción del transcurso de las horas, los días y los años. Los humanos somos el único ser viviente que en su código de comunicación incluye la información temporal, necesaria para poder distinguir vivir de existir. Algo que, por supuesto, no a todos interesa.


martes, 23 de junio de 2015

Reyes


        Corren tiempos confusos para las monarquías. Cada día que pasa se acentúa su anacrónica existencia, pese a que todavía las hay que se aferran y resisten demasiado enteras a la presión de la historia a base de renovar su imagen y controlar los medios de comunicación.

        No todos los monarcas proceden de los siglos pasados. También hay otros reyes que han surgido de la ignorancia moderna, en el mismo seno de la familia tradicional mal entendida. Nacen cuando los padres abdican en casa y otorgan todo el mando a sus hijos, convirtiéndolos en reyezuelos del reino del capricho y el antojo. Estos caciques de usos y costumbres deciden todos los detalles de la vida cotidiana en el hogar.

        Como tales acceden a la vida social, la escuela, donde se encuentran con los tiranos de otras casas. Entonces compiten entre sí a semejanza de Juego de tronos para tomar el liderazgo de un conjunto de castas. Y frente a ellos, para su sorpresa, se oponen los terribles educadores y profesores que osan corregirles e imponerles otro orden. La tensión estalla cuando estos dictadorcillos envían a sus padres cual dragones escupefuegos para reducir a sus enemigos.

Así se escribe la desgraciada batalla de la educación.


sábado, 20 de junio de 2015

Decálogos


         Inspirados en Los Diez Mandamientos del monte Sinaí, han surgido por todas partes acomodando cualidades, consejos, normas... bien ciñéndose al número diez para quedar incompletos, o bien forzando la imaginación hasta lograr cubrir esa decena de principios que por definición encierra un decálogo.

         Se mire como se mire un decálogo es un absurdo modelo en torno a la supuesta perfección del número diez. Aceptamos que nuestras cuentas se ordenan mejor con el sistema decimal; eso no implica que nuestros ideales se reduzcan a diez, ni se rijan por diez. A la primera lectura ya incitan a la sospecha todos esos decálogos que circulan en manuales, en presentaciones, resúmenes... o falta o sobra, pero diez, seguro que no son diez los puntos que debemos tener en cuenta.

         Así pues, casi todos los decálogos apuntan redundancias y muestran carencias, como las Tablas de la Ley de Moisés. En ellas los dos últimos mandamientos son complementos de los anteriores y, sin embargo, se omiten otros preceptos tan importantes como no acapararás más riquezas que las que necesites, o no te aprovecharás de las desgracias ajenas. Que una cosa es la ley, otra la ética y otra muy diferente el número diez.


miércoles, 17 de junio de 2015

Dividido


Un dilema si prolonga su tiempo alimenta la indecisión y desgasta los ánimos. Quien no despeja sus dudas se consume en una división por sí mismo, pero a diferencia de las Matemáticas, el cociente es cero. El que no resuelve sus dilemas se anula.

Sentirse dividido ante dos opciones no es cómodo. Y si la elección debe realizarse en tema de corazón donde se ha permitido a dos amores entrar en la vida puede ser un infierno. Uno descarta al otro y viceversa sin punto de mediación, sin zona de convergencia, sin margen de tregua. Como ante cualquier bifurcación, para continuar el camino solo se puede seguir por uno de los dos, sin retroceder, sin rectificación posible.

Mal vive quien se sumerge en ese tipo de dilemas pues se siente dividido. Mal vive y mal muere, pues anulado, son los acontecimientos los que deciden, son las circunstancias las que se imponen y es el absurdo el que golpea definitivamente.

Por eso, quien vive dividido no vive, no es nadie. Ni para el uno ni para el otro. Habrá que saber primero ser uno, luego elegir con decisión y finalmente comprometerse con la elección.