martes, 29 de abril de 2014

Arrogancia


         Cuando los puntos de apoyo de la autoestima se potencian en demasía y se disparan el individuo entra en un estado de autocomplacencia que le lleva a una situación muy negativa ante los demás.

La persona arrogante se mueve con desprecio y un sentido de superioridad que se atribuye ella misma grácilmente. Se siente centro de gravedad y ejemplo de éxito. Valora todas sus cualidades como méritos, confirmándolos hasta tal punto que descarta tener defectos.

Posiblemente el foco inicial fuese un temprano logro que disparase la confianza en sí mismo. Con ello legitimó su derecho a sentirse superior. Pero traspasado el límite de la satisfacción personal, esa sensación de prepotencia le hace ver el entorno de otra manera: no tiene amigos, tiene admiradores; no tiene enemigos, tiene envidiosos.

Sin embargo su imaginación es igual de frágil que su realidad. Toda esa supuesta fortaleza personal puede derrumbarse ante cualquier contratiempo inesperado. Entonces, su arrogancia tendrá que optar entre dos soluciones tan dispares como son la reflexión, que le permitirá rectificar, o el orgullo, que le condenará definitivamente.

 

sábado, 26 de abril de 2014

Misericordia


La moral cristiana distingue entre misericordia y lástima. Quizá sea una cuestión de empatía ya que el dolor y la miseria humana incitan a muchos a actuar por pena, mientras que un buen cristiano lo debe hacer a través del amor a Dios.

Repasando las obras de misericordia encontramos situaciones tan cotidianas como dar de comer al hambriento, cuidar a los enfermos, vestir al desnudo, dar posada al peregrino, enseñar al que no sabe, liberar al cautivo, dar consejo al que lo necesita o enterrar a los muertos que actualmente siguen reclamando la intervención de las innumerables ONG exigiendo un mínimo de dignidad para un mundo más humano. Ni lástima ni misericordia: justicia.

Pero también esas necesidades han dado pie a rentables y mundanas actividades para reforzar las diferencias entre clases sociales. Porque ahí están los restaurantes de la Guía Michelin, las clínicas privadas, la moda fashion, hoteles de cinco estrellas, colegios y universidades elitistas, bufetes de abogados sin escrúpulos, literatura de autoestima y sofisticadísimas funerarias... todos han montado su gran negocio sobre las circunstancias humanas más elementales.

         Y es que mientras los pobres aman, los ricos pagan.

 

 

miércoles, 23 de abril de 2014

Sirenas


Dentro de las variopintas figuras mitológicas que nos han llegado desde la antigüedad clásica, las sirenas encarnaban una imagen difusa e indefinida del mundo femenino que fue cargándose de elementos misóginos con el tiempo. De personajes del inframundo marino acabaron convirtiéndose en reclamo de trampas mortales para navegantes atraídos por su seductor canto.

Esa mitad mujer mitad pez inspira a James Joyce otro tipo de sirenas. Él prefiere la imagen de una dependienta que despacha detrás de un mostrador que la parte por la cintura dejando a la vista solo su medio cuerpo superior.

Es una visión mucho más realista de la mujer en la sociedad, que en un sentido u otro, constantemente la divide dificultando su proyección como persona completa. Los valores tradicionales bendicen a la mujer madre/esposa que con su sacrificio y abnegación profesan el amor a su familia renunciando a su propio beneficio. Incompleta también queda la mujer que se mueve en el mundo laboral porque se le exige que se envuelva en un caparazón que reprima su naturaleza femenina para poder competir con los hombres.

Y es que hasta ahora los avances sociales que pretenden una proyección igualitaria entre hombres y mujeres siguen siendo insuficientes. Porque, de todas formas, para que desaparezcan las sirenas es necesario que desaparezcan también los tritones, esos seres fabulosos mitad hombre mitad pez.

domingo, 20 de abril de 2014

Enseñanza


¿Derecho u obligación? Alentada por los estados democráticos la educación se define como un derecho irrenunciable del individuo. No solo tiene como fin elevar el nivel cultural, cívico y formación de todas las clases sociales, sino erradicar el analfabetismo, la ignorancia y la superstición, oscuros reductos que permiten sobrevivir a la marginación y la desigualdad.

Pura teoría basada en respetables ideales que no casa con la realidad. Un derecho no puede sostenerse sobre una obligación y en sentido inverso, una obligación no puede justificarse respetando la capacidad de elección de los afectados. Actualmente tenemos un porcentaje desolador de absentismo, abandono y fracaso escolar, además de unos indicadores educativos que marcan niveles ínfimos. Es evidente que estas cifras reflejan la respuesta de un amplio número de jóvenes que va obligado a la escuela y la rechaza porque no ve en ella el punto de inicio de su proyección social.

         Difícilmente se podrá corregir esta tendencia desde el terreno de la enseñanza, mientras sirva a una sociedad que hoy por hoy no estimula el esfuerzo ni el éxito intelectual. Y es que se han invertido las formas. Es el individuo quien tiene que sentir la necesidad de aprender y el Estado la institución obligada a satisfacerla.

 

 

jueves, 17 de abril de 2014

Herencias


Las leyes protegen el derecho a que el patrimonio acumulado por una persona, una vez fallecida, pase a ser propiedad de sus herederos. A partir de entonces, son ellos los nuevos propietarios y por tanto, los que dispondrán a su antojo de los bienes recibidos. A efectos legales, el concepto de sucesión funciona, impuestos aparte, como una sustitución del difunto por su heredero.

Surgen dos cuestiones éticas. Por un lado, ¿hasta qué punto es legítimo que una persona se beneficie de los méritos de otro, independientemente de los vínculos o lazos familiares que existan? Aunque generalmente aceptamos bienes materiales... ¿son heredables, por ejemplo, los derechos de autor, imagen u otros reconocimientos alcanzados exclusivamente por merecimientos personales?

Y por otro ¿qué compromiso debe tener la persona que hereda con el objeto de herencia en sí? ¿Hay alguna norma para que el heredero conserve los bienes heredados y así más tarde pasen intactos a sus sucesores?

Seamos consecuentes con el Derecho y la Justicia. El sucesor de una propiedad, como legítimo propietario, puede hacer con ella cuanto le venga en gana y no contrae deuda alguna con el pasado. Por lo tanto, justo será también señalar con claridad qué materia es susceptible de ser transmitida en herencia y así poder salvaguardar el legado de interés para todos.