Hoy, día 101 de la pandemia covid-19, mi estado es asintomático. Recordemos que entre el primer caso detectado y yo (y también cualquiera que lea este mensaje) solo hay siete personas como máximo de por medio. Sin embargo, el caso más próximo que conozco es una persona amiga de un amigo. También he comprobado que un bar a 150 metros de mi domicilio regentado por chinos ha optado por hacer cuarentena voluntaria. Seguiremos informando. Sin dramatizar y que no cunda el pánico. Confiemos en nuestras autoridades (porque no hay otras).
miércoles, 11 de marzo de 2020
viernes, 29 de septiembre de 2017
Si solo fuese un partido de fútbol
Había una vez un poblado donde se
vivía el fútbol con especial pasión. En cada partido del equipo local la gente
se implicaba de tal manera que una victoria se celebraba con fiesta para todos
y la derrota, por contra, se sentía como un funeral.
Llegó el día que tocó jugar el
encuentro más importante del campeonato. Un choque decisivo, tanto que la gente
se lo tomó como el ser o no ser. Lógicamente el estadio se llenó a rebosar,
despertando el interés de todos los medios de comunicación tanto locales como
foráneos. Era el partido del siglo.
Ya en juego, dado lo igualado que
estaban los dos equipos y que el marcador no acababa de inclinarse en uno u
otro sentido la tensión se fue apoderando de las gradas. Llegó el momento en
que todas las decisiones arbitrales eran protestadas por el impaciente público
que quería que su equipo ganase como fuese pero que ganase.
Y llegó la jugada conflictiva. El
delantero centro resbaló y cayó en el área visitante. La gente se levantó de sus asientos reclamando
penalti porque el árbitro había dejado que siguiese el juego. El presidente del club viendo que no se concedía la pena máxima incitó
desde la megafonía a la gente para que saltase al campo y presionase al
árbitro. En pocos minutos sobre le césped había una multitud de seguidores, eso
sí, con alegría y en tono festivo, interrumpido el partido. La directiva
seguía lanzando consignas por los altavoces: este penalti se va a lanzar sí o sí.
Entonces el árbitro prefirió
refugiarse en los vestuarios, pero uno de los jueces de línea no tuvo inconveniente
en retomar el mando y ordenar que el penalti fuese lanzado. Como era de esperar
el equipo contrario no colaboró y sin portero el lanzamiento fue un mero
trámite. El equipo local se había proclamado campeón unilateralmente ante la
algarabía de casi todos los asistentes a tal espectáculo.
Claro está que la historia no
acabó ahí. Tras esos gravísimos incidentes la Federación de Fútbol aplicó el
reglamento: clausurar el estadio para toda la temporada por alteración del
orden público con el agravante de haber interrumpido el desarrollo del partido incidiendo
en el resultado; suspender a perpetuidad a los miembros de la directiva por
alentar a la masa para que invadiese el terreno con el ánimo de adulterar la
evolución del juego e imponer una multa cuantiosa al juez de línea por
colaborar directamente con todos los altercados pese a que se estaba atentando
directamente contra el reglamento.
Mientras los medios de
comunicación comentaban tanto los hechos como la proporcionalidad de la
sanción, la Prensa local no salía de su sorpresa por la falta de sensibilidad
con que la Federación había tratado al equipo. En esencia no importaba que
hubiese sido o no penalti, lo grave era que esa Federación había sido capaz de
anteponer el reglamento a los sentimientos de miles de aficionados que se
identificaban con unos colores y unos ideales deportivos. En definitiva,
denunciaban una falta de respeto y un atropello de los derechos no solo de los del club sino de todas las personas que lo componen y que con esa postura
federativa tan autoritaria no habría ninguna posibilidad de diálogo.
Y ninguno de los habitantes de
aquella población quiso entender que ni los reglamentos ni las leyes pueden
saltarse por mucho sentir general que uno comparta.
martes, 20 de junio de 2017
La muerte de un torero
Hace dos días nos alcanzó la
desgraciada noticia que informaba sobre la muerte de un torero. Y digo
desgraciada en todos los sentidos. Porque es una desgracia que una persona
relativamente joven pierda la vida. Es desgracia en la manera en que lo hace, arriesgándola
para disfrute de un público de oscuros gustos. Desgracia porque el espectáculo
se monta sobre la crueldad y el sufrimiento de un animal. Y desgracia porque
además, al pobre toro, de nada culpable de esta muerte, no lo salva nadie.
Nadie se puede alegrar de la muerte de
nadie, si mantenemos un mínimo de coherencia entre esos ideales animalistas y
el respeto a la vida. Es una grave contradicción y aquellos que han festejado
esta muerte deberían replantearse sus principios. Quizá más que amor a los animales
profesen de forma encubierta una enfermiza misantropía. Los animales no son más
que el refugio de su desprecio al mundo de los humanos.
Personalmente no me alegro de esta
muerte. Lo reconozco. Pero tampoco la lamento. Ante la muerte de un torero en
el ruedo aplíquese esa coherencia a la que antes he apelado. Que se sepa, un
torero que muere en la plaza no es un héroe ni un valiente, simplemente él se
lo ha buscado. Que no reclame mi pesar, que no se lo merece. Porque cada vez
que un torero salta a la arena sabe qué se juega. A vida o muerte. Lo hace
voluntariamente. Por eso no le lloro. Viven del dolor, justo es que el dolor se
los lleve.
Solo pido que con su muerte se pueda
cerrar este espectáculo por falta de público.
lunes, 19 de junio de 2017
Un ejemplo de neolengua
Hoy
me han pasado la Guía breve no sexista
del lenguaje en el ámbito sanitario. No voy a comentar el grado de estupidez
que alcanza tanto por el desconocimiento del idioma -tiene una redacción torpe
e imprecisa- como lo retorcido de sus propuestas para solucionar aquellos
conflictos sexista que su obsesionada mente aprecia en el lenguaje.
Por
encima de esta guía hay un intento
deliberado de utilizar el lenguaje como un arma política y acentuar el control ideológico
sobre la gente, en este caso del personal dedicado a la sanidad. Y se hace de la
manera más descarada y dictatorial, registrando el contenido de informes,
normas y todo tipo de protocolos que necesite un mínimo de redacción. Con otras
palabras, esta guía es un arma capaz
de controlar el día a día de todas estas personas y catalogarlas según el grado
de aceptación y uso.
Además de Sanidad también tienen guías Educación, Justicia... En efecto, es un claro ejemplo de neolengua de Orwell: por la palabra al pensamiento.
Este uso pretendidamente no sexista del lenguaje es practicado con cansina insistencia en la política por los partidos que se autoabanderan con el progresismo de la izquierda. De todas formas la derecha política lo tiene muy fácil para neutralizar estas propuestas... simplemente con compartirlas. Si escuchásemos al Sr. Rajoy dirigirse a todos y todas los y las españoles y españolas... incluso parecería más de centro y aunque también parecería más estúpido, todo hay que reconocerlo.
Además de Sanidad también tienen guías Educación, Justicia... En efecto, es un claro ejemplo de neolengua de Orwell: por la palabra al pensamiento.
Este uso pretendidamente no sexista del lenguaje es practicado con cansina insistencia en la política por los partidos que se autoabanderan con el progresismo de la izquierda. De todas formas la derecha política lo tiene muy fácil para neutralizar estas propuestas... simplemente con compartirlas. Si escuchásemos al Sr. Rajoy dirigirse a todos y todas los y las españoles y españolas... incluso parecería más de centro y aunque también parecería más estúpido, todo hay que reconocerlo.
Pero
bromas al margen. Esto es más serio de lo que se puede uno imaginar. Porque no es
una propuesta... es una norma que se ha de cumplir allá donde la administración
está en manos de estos partidos. Partidos en los que detrás de su etiquetado de
izquierda subyace un fascismo peligrosísimo.
Menos
mal que en España la mayoría de la gente no lee, para bien o para mal.
viernes, 1 de enero de 2016
Pausa
Estimados amigos:
Dejando las explicaciones a un lado, el blog entra en pausa. De todas formas, la página seguirá abierta en facebook para dar paso a los comentarios más puntuales y relacionados con la actualidad.
Siempre estaré muy agradecido a todos los que lo habéis leído con asiduidad y en especial a aquellos que han comentado los diferentes artículos.
Seguimos en contacto.
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