miércoles, 15 de abril de 2015

Vinilos


Hubo un tiempo en que el vinilo sufrió la presión de los avances tecnológicos. Hay que reconocer que el cassette no fue rival, pero cuando apareció el cd el pulso quedó servido. Los melómanos se dividieron por los que apostaban por el soporte digital frente a los que se resistían a abandonar el plástico porque ya formaba parte de su propia vida.

No olvidemos que la historia de la música pop mantuvo un idilio con el vinilo desde sus propios orígenes. Fue en los años 60, especialmente en sus últimos años, cuando los grupos de rock ampliaron su concepto musical extendiéndolo hasta las portadas de los discos. La presentación ya hablaba del contenido. Y el vinilo más que cuerpo, se convirtió en alma y punto de comunión entre artistas y seguidores. Poner un disco exigía un ritual. El plato era el altar a 33/3 r.p.m y la caída de la aguja sobre los surcos la consumación del acto.

Hoy los coleccionistas de vinilos prescinden del contenido musical buscando la rareza y la exclusividad. Sus defensores también han claudicado ante la tecnología con modernas reediciones. Con todo todavía podemos encontrar a algún nostálgico que disfruta oyendo su canción favorita entre gotas de lluvia o huevos fritos.


domingo, 12 de abril de 2015

Días Malos


         Mañana será otro día... porque lo que es hoy, creo que he sobrepasado el límite de despropósitos. Como siempre, el más lamentable de todos el primero: levantarse.

         Hay días que es mejor no apagar el despertador, hundirse entre la almohada, perderse entre las sábanas y esperar a que pasen enteras las 24 horas. Maldita costumbre esa de apagarlo, levantarse y ponerse en marcha. Y seguir adelante, pese a que las señales ya van anunciando lo que queda por venir. Si se cae la tostada al suelo, si el ascensor está detenido entre pisos, si el coche no arranca...

         Maldita insistencia por seguir alejándose de la cama. Porque toca encontrarse con gente impertinente y medir frases neutras que suenan a improcedentes. Así hasta que las malas noticias se encadenan sucediéndose en pausado y armonioso ritmo: un aviso de una multa atrasada ahora con recargo, visita al médico que me castiga con los resultados del último análisis y una llamada del mecánico con el presupuesto de la reparación del coche (ese que no arrancaba).

         Y para terminar, llueve, no llevo paraguas y mientras espero en la acera para cruzar la calle un coche me ha salpicado.


jueves, 9 de abril de 2015

Contaminaciones


Con insistencia percibimos la presencia de ONG, ecólogos y científicos denunciando la contaminación y el deterioro ambiental que nos acabará llevando a un apocalíptico cambio climático. Ciertamente es un tema delicado que se debe afrontar con muchísima seriedad. Pero ¿qué me dicen de la polución verbal e ideológica que ha invadido y se ha apoderado de millones de cerebros humanos?

Este mal se sigue extendiendo por ámbitos insospechados superando su territorio original. Empujado por la ignorancia y el analfabetismo ha sabido adaptarse muy bien a los nuevos tiempos y aprovecha de forma muy efectiva los medios de comunicación.

         La contaminación intelectual podría definirse como una sobrecarga de información mal entendida y peor procesada, una convergencia de ideas opuestas que cohabitan en la mente de sus víctimas y las condenan al ridículo público cuando pretenden manifestarse travestidas de intelectuales.

         No hace falta apurar las explicaciones que dan los artistas pseudovanguardistas para hacer entender el mensaje que encierra su producto, que no su obra de arte; tan solo con presenciar el empacho ideológico que preside toda tertulia política en televisión para comprobar con fatal pesimismo que estamos asistiendo a un cambio lingüístico producido por la contaminación verbal.


lunes, 6 de abril de 2015

Banderas


Cuando se tiene la oportunidad de estar en Nueva York no se puede dejar de lado hacer una visita a la sede de la ONU en Manhattan. La visión de las banderas ondeando en flamígera coordinación multicolor hipnotiza al curioso. Esa espectacular armonía cobra especial significado si además optamos por una perspectiva que incluya la Pistola anudada  del sueco Carl Fredrik Reuterswärd como símbolo antiarmamentista y pacifista.

Allí, alineadas por orden alfabético, reconocen uno a uno todos los estados que conforman la fallida propuesta de paz al mundo. Cada bandera para alcanzar el tope de su mástil ha tenido que recorrer una historia, siempre forjada, siempre en constante cambio.

El espectáculo de esa pluralidad de banderas siempre renovadas refleja las diferencias que separan a las naciones. Una distancia medida con intereses enfrentados y sangrientos episodios, donde las efímeras alianzas multiplican el poder de la violencia. Estas hermosas banderas han heredado esa lacra del pasado y hoy todavía son incapaces de alentar entre todos los seres humanos el ideal de un concierto universal. Porque de momento parece imposible crear una bandera sin levantar una frontera.

Algo falla.


viernes, 3 de abril de 2015

Semana Santa


         El integrismo religioso se manifiesta de diversas maneras. No es exclusivo de ningún credo en particular, pese a que se ponga especial énfasis en denunciarlo si tiene relación con cualquier atentado terrorista. Existen otras formas de expresar públicamente una interpretación radical de las creencias religiosas que también presionan sobre la sociedad porque perviven incrustadas en las costumbres y tradiciones.

         El cristianismo celebra las Pascuas a través de infinidad de ceremonias, rituales y procesiones que pasan, con una alternancia propia de una crisis ciclotímica, desde la tristeza más profunda por la pasión y muerte de Jesús hasta la desbordada alegría de su resurrección. Año tras año. Como si el tiempo no transcurriese y los hechos tuviesen lugar por primera vez en cada ocasión.

         Y no es cuestión de censurar a aquellos que invitan a reflexionar en profundidad sobre el sentido de la vida, porque es un ejercicio muy interesante para la mente. Sino que se trata de hacer observar su integrismo radical a toda esa gente que participa de esas histriónicas crucifixiones en Filipinas, pasando por los picaos que se autoflagelan en La Rioja, sin olvidar ese tétrico Vía crucis junto al Coliseo romano dirigido por el mismo Papa en recuerdo de los mártires cristianos.